8 de marzo 2010: ¿Se está equilibrando la balanza?

Este año, además de  reconocer la inmensa e intensa aportación de  los movimientos y de las mujeres que a lo largo de la historia, incluida la nuestra, la Navarra han contribuido y contribuyen  a mejorar  el mundo  a favor de  la igualdad, toca hacer balance  sobre “el haber y el debe” de la misma.

Esto, se está haciendo en  las Instituciones, desde las  locales a las europeas y en  el movimiento de mujeres y el feminismo en particular. Y aun cuando las conclusiones, miradas y preocupaciones no sean las mismas, hay algo que une todos los análisis y es el hecho  de   qué las mujeres en el mundo son más, pero cuentan menos.

En la Unión Europea, a pesar del salto de los últimos 15 años, los transcurridos desde la IV Conferencia Mundial sobre las Mujeres convocada por Naciones Unidas en Pekín, en febrero, en Cádiz, Gobiernos, asociaciones, personas políticas y expertas han hecho balance del camino andado por los 27 Estados miembros desde la cita de 1995. Un balance poco complaciente, aunque con elementos de satisfacción como ha quedado reflejado en la “declaración de Cádiz”. Estos días en  el Foro de Mujeres Beijing+15, en N. York. se está mirando más hacia dónde -y cómo- se quiere ir que de dónde se viene. A la vista, el temor de que la crisis se cebe con las mujeres, más vulnerables económicamente.

En el haber del balance: El salto educativo, aunque los logros formativos de las mujeres no se traducen en mejores empleos. El 8 de marzo de 2010 se conmemora el centenario de la consecución del derecho de las mujeres a la matrícula universitaria en España. Un hito histórico,  la Real Orden de 8 de marzo de 1910, que autorizó el acceso de las mujeres a la Universidad en España,

Y el avance en las instancias del poder político, aunque sólo tres de los 27 Estados miembros de la UE tienen más del 40% de parlamentarias y las mujeres ocupan una de cada cuatro carteras ministeriales.  La incorporación del mainstreming o transversalidad en las agendas políticas y por tanto, la de algunos hombres al tema de la igualdad, como garantía de las sociedades democráticas.
La idea de que la violencia de género no es un problema de las mujeres, sino de la sociedad y por lo tanto la existencia de medidas integrales para abordarla.

En el debe: la escasa presencia femenina en los órganos de decisión económica. Las mujeres sólo ocupan el 11% de los asientos en los consejos de administración de las empresas europeas. Suponen el 3% de los consejeros delegados de las grandes firmas Y eso pese a que las empresas que dan cabida a mujeres en su dirección mejoran sus resultados económicos. La tasa de actividad femenina es inferior a la masculina. Y tres de cada 10 europeas trabajan a tiempo parcial. Peor empleo, con frecuencia más paro, y menos ingresos: ellas ganan un 17% menos. La brecha salarial persiste.

La confusión entre  trabajo y  empleo. No todo el trabajo se realiza en el mercado oficialmente regulado, ni se realiza a cambio de una renta, ni en condiciones pactadas socialmente como aceptables. Este trabajo, qué es lo mismo que  empleo, contribuye al bienestar social pero a la hora de buscar soluciones a la crisis, queda fuera del análisis. Es decir, si el problema de urgente resolución es realmente la sostenibilidad del sistema público de pensiones, el elemento clave de referencia no ha de ser el número de jóvenes y personas adultas por persona anciana, sino el número de personas cotizantes y la cantidad de cada cotización por beneficiario/a. Es decir, lo que necesitamos es incorporar al empleo a las mujeres (si el Estado Español tuviera la tasa de participación de la mujer en el mercado de trabajo que tiene Suecia, habría tres millones más de cotizantes a la seguridad social). Y a la juventud, ampliamente cualificada para el necesario cambio de modelo productivo , en vez de  mantener más años de actividad laboral a quienes ya llevan prácticamente toda la vida. Por no hablar de la desvalorización del cuidado, la minoritaria presencia e hombres en el mismo  y los escasos recursos todavía para una necesaria corresponsabilidad en la pareja y en la sociedad.  Se dice, qué invertir en igualdad es rentable. Pero,  en las crisis se tiende a reducir el gasto social, a limitar el Estado de bienestar, el gran aliado junto con las medidas de discriminación positiva de las sociedades más igualitarias.

Las confusiones sobre la violencia de género, las relaciones entre las personas y el concepto del amor. No somos medias naranjas nadie, ni hombres ni mujeres. Somos seres con capacidad de autonomía y de decisión propia y los conflictos hay que aprender a resolverlos de forma no violenta, aprendiendo a tratarnos como iguales, cuidándonos y negociando las diferencias. Una buena educación en  favor de valores igualitarios, de respeto mutuo de un trato  respetuoso entre las personas de diferente sexo, ayudaría a que no se produjeran asesinatos como el de  Nagore, donde a una mujer se le niega el derecho a decir NO.

La constatación de qué no todas vamos al mismo ritmo. Algunos logros conseguidos no significan que  todas los tengan. Hay colectivos y situaciones  de mujeres que presentan singularidades que,  suponen un trato desigual y una ausencia de reconocimiento social que puede traer consigo mayores cotas de exclusión social. Lejos estamos de Todos los derechos para todas.

El movimiento feminista, en Granada, ha hecho un balance de 30 años en el que además de lo expuesto, han planteado nuevos retos. Por ejemplo, el reconocimiento de las diferentes identidades de género y/o sexualidades.  El análisis de la prostitución, desde el  abolicionismo o desde la legalización y  garantías de derechos. …Y sobre todo, la necesidad de seguir construcción de un movimiento estructurado y potente en defensa de los derechos de las mujeres.

Y este año también se celebra la 3ª Martxa mundial, en la qué todas las mujeres se movilizan simultáneamente del 8 al 18 de marzo por todo la Tierra, incluida Navarra. Esa martxa que nos recuerda la necesidad de seguir construyendo la igualdad entre todas., para erradicar  La violencia contra las mujeres, la precariedad, porque sigue teniendo rostro de mujer. Y Garantizar Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Así que, por posibilidades no será. Este 8 de marzo, sigue habiendo motivos, aquí y en el mundo mundial. Por ello, ANDREA, os invita al espectáculo “María, una curranta divina”, Y Luego, nos unimos a la salida de la martxa mundial y a la Manifestación