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19/04/2014

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¿Sumisas? No, gracias

 Esta semana en el trabajo le estaba rellenando un formulario a un chico de unos veinte años. Pues bien, en uso de esos campos se le pregunta a la persona interesada si tiene algún tipo de discapacidad para que, en el caso de que lo necesitara la persona, se le adaptaran tanto las pruebas como el espacio para realizarlas en igualdad de condiciones que el resto de participantes. Al llegar a ese campo, que es obligatorio, le pregunté e mi interlocutor si tenía algún tipo de discapacidad, a lo que rápida y contundentemente respondió con un NO rotundo y al ir a la siguiente pregunta, me mira con cara un poco asustada y me pregunta “Perdona, pero si en la casilla de discapacidad ponemos un SI, ¿me pondrían un examen más fácil?”. Yo no sabía si reírme, llorar o cómo reaccionar, así que le expliqué lo mejor que pude el motivo de esta pregunta, y entonces el que comenzó a reírse dando gracias a Dios por estar “bien” y continuamos con el formulario como si nada hasta el final.

A este tipo de acciones que las administraciones (a veces) tienen en cuenta para ofrecer igualdad de trato a personas con diversidades funcionales o discapacitadas, se les llama acciones positivas.

Este ejemplo que es claramente entendible y la sociedad ha conseguido verlo con ojos de justicia social e incluso se llega a reclamar cuando se percibe su ausencia, y es el que suelo explicar cuando intento hacer entender, primero el concepto y, en segundo lugar su necesidad con respecto a las diferentes barreras en forma de desigualdades que nos siguen separando a hombres de mujeres.

Con esta estafa llamada crisis y los recortes realizados para salvar a los bancos y pagar deuda contraída con anterioridad y pagar a proveedores, se ha dejado a las personas mucho más desprotegidas de lo que estaban. Eso ya lo sabemos. Pero además la falta efectiva de políticas incentivadoras de la igualdad entre mujeres y hombres también se ha llevado por delante medidas de acción positiva.

Como muestra pongo un ejemplo y es la falta de implicación político-administrativa en el seguimiento de la realización  e implementación de planes de igualdad en las empresas de más de doscientos cincuenta trabajadores y trabajadoras. Y sí, ya sé que cada día hay menos de estas empresas, pero no podemos olvidar que es una Ley Orgánica la que mandata a realizarlos de forma obligatoria. Se trata de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, que sigue vigente y que parece habérseles olvidado a quienes (des) gobiernan este país que su aplicación es obligatoria. Pues en el artículo once las reconoce y dice:

Política y felicidad

Hace algo más de diez años, cuando decidí entrar en la política municipal un día se lo conté a una mujer de mi confianza. Ella, que había sido una de mis profesoras en la etapa de estudiante de BUP me dejó acabar mi exposición y después mirándome fijamente me dijo: “La política es el arte de hacer felices a las personas. No lo olvides. Te estaré vigilando.”.

Como es de imaginar aquellas palabras me impactaron, hasta el punto que, pese a no estar ya en la política activa desde hace casi siete años, las sigo llevando en el corazón. Al acabo de unos años me encontré con esta profesora y repregunté: ¿Qué tal llevas la vigilancia?” pero ella no se acordaba de aquella recomendación/amenaza cariñosa que me había hecho.

He querido contar esta anécdota personal para ilustrar lo que quiero comentar hoy. Ya no soy tan ingenua (o si) como para seguir pensando que “La política es el arte de hacer felices a las personas” , pero si creo firmemente que la política es una herramienta para intentar cambiar las condiciones de vida de las personas. Para mejorarlas, por supuesto. Y como vemos, esto no se está haciendo en absoluto.

Hace unos días una compañera de trabajo me comentada que en pueblo en el que reside en menos de una semana se habían suicidado cinco personas. En mi ciudad, recientemente, un chaval de quince años, también lo hizo.

Son dos muestras sobre el grado de desesperanza y de desilusión colectiva al que esta gentuza que dice gobernarnos ha conseguido llevarnos con sus medidas ante esta estafa llamada crisis.

En política no todo vale. Y se ha de tener grandeza de miras a la hora de tomar decisiones. Se ha de saber que el interés general SIEMPRE ha de prevalecer sobre el personal o partidista. Y esto ha de ocurrir SIEMPRE y revisarse ante cada decisión que se haya de tomar. Pero como podemos comprobar cada mañana, esto no es así. La corrupción continuada, los intereses partidistas de los dos grandes partidos, los intereses claramente impuestos por la Conferencia Episcopal, el continuo “Y tú más” sin mirar a los lados y observar que la ciudadanía está más pobre, más triste, más desilusionada y más descreída, son claros síntomas de que algo, en política no se está haciendo bien. Y lo que es peor, no se perciben aires de cambios en este sentido.

Algunas personas nos alejamos de este espacio precisamente por el dolor que causa el comprobar que en demasiados aspectos no se está trabajando por y para las personas. Los intereses son otros y eso es descorazonador. El dolor y el desgarro que produce comprobar esto e incluso las consecuencias sectarias de alguna situación nos han obligado a alejarnos para poder curar nuestras heridas.

Y que conste que soy una gran defensora del trabajo que se hace, sobre todo en los Ayuntamientos precisamente por ser las administraciones más cercanas a la ciudadanía.

El hecho de gobernar con intereses ajenos a los de la ciudadanía, aprovechándose de una mayoría absoluta, conseguida con mentiras y engaños, aparte de que les va a pasar factura, también lleva implícito el hecho de estar legislando directamente en contra de más de a mitad de la ciudadanía que somos las mujeres. Con cada medida aprobada, con cada decisión tomada que atente contra la igualdad de las mujeres y de las niñas, con cada paso dado para imponernos normas que nos alejen de las igualdad real de oportunidades y de derechos entre las mujeres y los hombres, nos imponen mayores cuotas de infelicidad y de malestar.

Veinte mujeres asesinadas por el patriarcado

Si, a fecha de hoy ya han sido veinte las mujeres asesinadas por los terroristas machistas que el patriarcado engendra y sólo estamos a finales del primer trimestre. Y hay dos casos que se siguen investigando pero que, al parecer, también serían asesinatos machistas.

Y son ya más de mil doscientas ochenta las  mujeres asesinadas por el patriarcado desde mil novecientos noventa y cinco. ¿Dónde están quienes defienden la vida en estos casos?

Todavía no ha acabado el primer trimestre del año y las cifras son espeluznantes. Más de veinte mujeres asesinadas y agredidas por quienes afirmaron amarlas. Y las asesinaron.

Aparte de las concentraciones que las feministas realizamos periódicamente haya o no asesinatos machistas con el fin de denunciar este sin fin de asesinatos, nadie alza la voz más allá de los momentos puntuales en donde el asesinato cae en tu pueblo o ciudad o cuando se acerca el veinticinco de noviembre que entonces todo se tiñe de dolor y referencias a este terrorismo.

Sólo las feministas y algunos hombres que van despertando de la pesadilla patriarcal y nos acompañan, denunciamos a lo largo del año este goteo incesante de asesinatos. Los poderes públicos, encargados de velar por la vida y la integridad de las personas, se dedican a “lamentar lo ocurrido” y a mirar a otra parte. O todavía peor con estos que nos (des) gobiernan, a seguir recortando partidas y recursos destinados a la prevención y a la sensibilización para evitar estos episodios.

La formación y sensibilización en igualdad no interesa a esta gentuza que nos (des) gobierna porque cuestiona su forma de entender el mundo y las cosas. Y esa visión es la que impone el patriarcado. Una visión misógina, androcéntrica y, por supuesto desigual. Una visión con relaciones sentimentales completamente asimétricas en donde el varón ha de volver a gobernar en su casa con mano férrea y ha de imponer su ley a toda costa. Sin concesiones ni negociaciones. Ese es el modelo que buscan. Y, por supuesto todo aderezado con los “hijos que dios nos mande, vengan como vengan” ¿Les suena? A mi sí.

El miedo a la libertad de las mujeres

Si ya se que la primera parte del título de este artículo da nombre a un libro que  Erich Fromm escribió en 1941, pero no voy a reflexionar sobre ese libro que hace mucho que leí y que me enseñó un nuevo concepto de libertad.

Hoy quiero reflexionar sobre dos noticias aparecidas en prensa esta misma semana y que dan mucho que pensar sobre ese temor que el patriarcado tiene a la libertad de las mujeres y los castigos que impone cuando se traspasan algunas líneas preestablecidas por el mismo patriarcado.

                  La primera noticia dice: “Una cofradía retira el título de dama a una niña que abortó”. El título en sí mismo ya da una idea de la crueldad con que se ha actuado en el pueblo cordobés de Rute que es donde han acontecido los hechos.

                  De nuevo los de faldas largas y negras no se han cortado un pelo en imponer sus criterios a una niña de quince años sin tener en cuenta el daño moral provocado a esta mujer preadolescente que ya habrá sufrido lo suyo al tener que interrumpir voluntariamente su embarazo para poder continuar con su propio crecimiento y construcción como persona. Pero al parecer a misógino de faldas largas y negras le ha importado muy poco hacer público un acto que es absolutamente privado creándole problemas de toda índole a esta joven mujer, con tal de imponer su dogmatismo y su radicalismo religioso.

                  Es un claro ejemplo de injerencia de la religión en lo que se debe considerar la intimidad de las personas. Y también es un ejemplo de cómo a estos de faldas largas y negras les importa un pito la vida de las mujeres y no les duele prenda castigarlas por un hecho que ellos consideran que no está bien, pese a ser legal, porque no podemos olvidar que, si la niña cumplía con los requisitos exigible por la actual y vigente ley, es un acto legal, por mucho que les pese a ellos y a toda la Curia Apostólica Romana, con el Papa incluido. Y, quiero insistir en esto: Pese a sus presiones y a sus injerencias en política, actualmente sigue en vigor la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo.

                  El temor de estos de faldas largas y negras a la libertad de elección de las mujeres, a que podamos decidir no ser madres, a que podamos elegir saltarnos sus normas a la torera, a no escuchar sus misóginos postulados, en definitiva su miedo a nuestra libertad para elegir cómo y con quien queremos vivir nuestras vidas les lleva a situaciones como la descrita en donde no les importa llevar las situaciones al límite sin importarles el dolor ajeno que han provocado ni a ser verdaderos esperpentos dignos de la inquisición en pleno siglo XXI.  

                  Es del todo incomprensible en cómo se erigen en guardianes de la moral pública y al tiempo en sus colegios practican y ejercen actos con menores que no sé yo si se podrían calificar de ejemplares.

"Pensamientos, reflexiones, rabias y protestas"

Y el nombre del título de hoy lleva sorpresa. Os explico

Se trata de que hoy, 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, de todas las Mujeres, se ha puesto en marcha una campaña para recoger fondos para poder editar un libro. Mi libro.

Y se llamará así: “Pensamientos, reflexiones, rabias y protestas”. Como no, verdad?

Es mi primera incursión como autora en el mundo de los libros y me hace especial ilusión.

La fuga de cerebros

Desde que se inició esta estafa llamada crisis que nos han provocado las grandes multinacionales y los grandes capitales con el único objetivo de acabar con la clase media, con algunos derechos de ciudadanía y con el estado de bienestar que era la seña de identidad de Europa, uno de los colectivos más perjudicados ha sido el de la juventud.

Jóvenes y mujeres han sido, por decirlo de algún modo, objetivos a batir por el capital que pretende, en el fondo, mantener el orden social que ellos consideran ideal: Un sistema patriarcal, en donde el varón vuelve a ser el sustentador, convierte a la gente joven en eternos adolescentes sin posibilidad de emanciparse por falta de oportunidades laborales y en muchos casos con un altísimo nivel de formación. Y por supuesto a las mujeres intenta devolvernos a las casas para realizar todas las tareas relacionadas con los cuidados de personas mayores, menores y dependientes.

Para ello este (des) Gobierno lleva tiempo trabajando en reformas laborales explícitas o encubiertas para que sean las mujeres y la gente joven quienes abandonen el mercado laboral en aras a que el poco trabajo que dicen que existe se concentre en manos masculinas, con el fin de mantener el androcentrismo patriarcal como único sistema posible.

Con este panorama la gente joven más preparada y, quizás, consciente del gris futuro que les espera en el Estado Español con los recortes “versus” reformas impulsadas por este (des) Gobierno, han decidido buscarse la vida allende las fronteras estatales y por diversas vías.

Y, justo en ese momento se convierten en exiliados laborales y económicos, pese que a la católica Ministra de Trabajo y Seguridad social, Fátima Báñez, (recordemos que se encomendó a la virgen del Rocío para salir de la crisis) les guste llamar a este exilio eufemísticamente “movilidad exterior”.

Entiendo perfectamente que algunas madres se enfadaran con ella y en las redes sociales la llamaran de todo menos bonita.

Una de esas madres que reprendió a la católica Báñez en las redes es mi amiga Ofelia Vila.

Ofelia tiene a su hijo Luís en Francia trabajando desde septiembre del año pasado como profesor. Aprobó una oposición en el país galo y allá tiene su futuro. La conozco hace años y nunca la vi con una mezcla de sentimientos tan grande como cuando me comentó que Luís había aprobado la oposición.  Por una parte se sentía feliz porque su hijo tenía el futuro laboral resuelto, pero por otro lado sentía (y siente) un dolor tan grande que le provocaba (y le sigue provocando) una rabia incontenible cada vez que habla del tema. El dolor por la ausencia del hijo y la rabia por ver como este (des) Gobierno está acabando con las expectativas de futuro de la que quizás sea la generación joven mejor formada de la historia, se apoderan de ella cuando se habla de gente joven y de trabajo. Ella les llama “exiliados laborales” y eso es en lo que les ha convertido esta gentuza hipócrita que dice gobernarnos, pero que en realidad lo que consiguen es amargarnos la vida en muchos aspectos y prácticamente cada día.

En estos meses que llevo trabajando como funcionaria en un servicio de atención a la ciudadanía me he encontrado con muchas situaciones dolorosas pero una de las que más me impresionó fue precisamente la de una señora a la que conozco desde hace años, Inma, que vino a informarse como ciudadana y cuando acabó se derrumbó delante de mi mesa, precisamente por este tema. Le pregunté por sus hijos y, literalmente, se derrumbó.

Después de tomar unos sorbos de agua para intentar calmarse, me contó que su hijo y su esposa llevan un tiempo en Alemania y que esperan su primer hijo. Será el primer nieto de Inma y ella ya sabe que no lo podrá disfrutar como quisiera, precisamente por la distancia que les separa.

Las lágrimas de Inma me conmovieron del mismo modo que siempre me conmueve Ofelia cuando habla del dolor que siente cada vez que Luís ha de volver a Francia. No son las únicas madres que viven estas situaciones, pero sí son las más cercanas.

Luisa es otra madre en esta misma situación. Madre de cuatro hijos y una hija y viuda desde hace más de treinta años, ha tenido que sacar adelante sola a su prole y procurarles estudios a aquellos de ellos que desearan hacerlo. Su hijo menor, Pau, arquitecto de profesión hace un par de años que está en Brasil con su pareja también por lo mismo. Ahora, Pau y su pareja están pensando dejar Brasil para “acercarse un poco” a casa. Y ese acercamiento pasa por buscar trabajo en cualquier país de Europa que les permita desarrollarse laboralmente, pero no pasa por volver a este Estado cuyo Gobierno les expulsó del mundo laboral para el cual están perfectamente cualificados y capacitados.

Para Luisa, una señora de setenta y cinco años y con un infarto a su espalda, cada vez que abraza a su hijo las pocas veces que puede hacerlo y, sobre todo cada vez que tiene que despedirle, el dolor le ahoga las palabras y el sufrimiento se apodera de su corazón.

Son sólo tres casos de mujeres a las que conozco y que están pasando por esta dolorosa situación impuesta por las medidas de un (des) Gobierno facha e hipócrita que predica la salida de la crisis y legisla a golpe de Reales Decretos Leyes la fuga de cerebros con el consiguiente dolor para sus madres.

Algunas mentiras sobre la reforma de las administraciones públicas

Esta semana el Presidente del (des)gobierno Mariano Rajoy sacaba pecho ante varios mandatarios internacionales sobre los resultados de una de sus reformas estrella. Se trata de la Reforma de las Administraciones Públicas. Y afirmaba sin ningún rubor que el  ahorro que supondrá dicha reforma será de unos 28.800 millones entre 2012 a 2015 sin contabilizar el que supondrá le ley de reforma local, que podría elevar este ahorro a 37.700 millones.

Estas cifras que a priori pueden resultar espectaculares, tienen trampa, por supuesto que tienen trampa. E incluso me atrevería a decir que tienen más de una.

Y me explico…

Lo primero que se me viene a la mente es que si se devolviera todo el dinero que se han llevado los corruptos que ellos y ellas han promocionado a lo largo de todos los años que llevan gobernando en algunas comunidades autónomas o desde el partido que sustenta el gobierno, quizás no hubieran sido necesarias tanta puñeteras reformas.

Y digo puñeteras reformas porque todas y cada una de ellas las acabamos pagando y sufriendo la misma gente: aquellos de dependemos de un salario cada vez más bajo, quienes tienen pensiones, también cada vez más bajas o quienes ya no tienen ni trabajo, ni salario, ni pensión.

Desde luego, quienes dictan estas medidas injustas no las pagan ni las sufren, al menos con la misma dureza e intensidad que la gente de clases más bajas.

Pero volviendo a la reforma de las administraciones públicas y a los pretendidos ahorros que Rajoy vende a otros mandatarios y mandatarias europeos, os vuelvo a insistir en que son mentira.

Y lo son, porque lo que no explican es que hacen desaparecer organismos de participación que garantizan la pretendida transparencia democrática.

Porque, señoras y señores, hemos de recordar que vivimos en una democracia representativa, pero poco participativa.

Y el matiz es muy importante y voy a intentar explicar las diferencias.

 En un sistema representativo la ciudadanía sólo participamos dando nuestros votos a las listas que unas organizaciones políticas han elaborado previamente y se nos presentan de forma única y cerrada. Y una vez están emitidos los votos, los representantes que han salido son quienes ostentan el poder. Digamos que nuestro poder como ciudadanía lo delegamos en estas personas a quienes en la mayoría de los casos ni conocemos. Y, a menos que ellas lo decidan, no existen órganos de participación directa de la ciudadanía. Podríamos afirmar, por tanto, que la participación es una cuestión de voluntad política….o de falta de ella. Y no podemos olvidar, que esa participación directa tiene el papel de fiscalizar, cuestionar y/o aprobar la gestión que hace una determinada institución.

Este es, a grandes rasgos lo que se considera un sistema representativo.

Y por otra parte está el sistema participativo que facilita la participación desde el principio tanto en la confección y elaboración de las listas como en que estás son abiertas y por tanto se vota a las personas y no sólo a las siglas. Además felicitan el contacto continuo con la ciudadanía a través de variados canales de comunicación directa que pasan desde la creación de órganos de participación mixta y no sólo política hasta la utilización de las nuevas tecnologías para facilitar contactos, información e intereses.

Tal y como os decía, con la Reforma de las Administraciones Públicas hacen desaparecer algunos órganos de participación como por ejemplo el Consejo de la Juventud de España.

La derecha y el cuerpo de las mujeres

Quizás una de las características más comunes de los gobiernos de derechas es la necesidad de controlar los cuerpos de las mujeres como si de un enemigo a batir se tratara.

Y un ejemplo claro de lo que digo es la ofensiva y patriarcal y misógina que ha lanzado el ministro Ruíz Gallardón en contra de la libertad de las mujeres para elegir sobre cómo, cuando y con quien ser madres, o sobre no serlo.

Esa necesidad de controlar los cuerpos de las mujeres es una clara herencia de los postulados también misóginos y patriarcales del la religión cristiana que a las mujeres no nos considera seres humanos completos y seguimos siendo subsidiarias de los hombres.

Y si en el Estado Español se nos pretende obligar a gestar y a ser madres en contra incluso de nuestra propia voluntad, en otros estados, también gobernados por la derecha se esterilizan a las mujeres sin su consentimiento, obligándolas a una esterilidad no deseada. El caso más flagrante es el de las mujeres peruanas que en su momento y bajo el mandato de Fujimori fueron esterilizadas contra su voluntad, tal y como vienen denunciando desde entonces.

En cualquier caso y a través de la imposición, la derecha pretende controlar y por tanto, apropiarse de nuestros cuerpos, lo cual es, al menos para mí, del todo indecente.

¿Se imaginan ustedes un estado que castrara a los hombres sin su consentimiento y por ende les condenaran a una esterilidad perpetua sin tener en cuenta su voluntad? Pues eso es lo que están haciendo con los cuerpos y las vidas de las mujeres.

Y como setas van apareciendo voces (masculinas por supuesto) que se atreven a preguntarse y sin ningún rubor que para qué queremos las mujeres libertad sobre nuestro propio cuerpo. Sí, como lo han leído. Y, además quien se lo pregunta dirige un medio de comunicación generalista, por supuesto de derechas. Y se quedan tan a gusto.

Desde mi punto de vista, afirmar esto es lo mismo que justificar la utilización de los cuerpos de las mujeres en los conflictos armados, o justificar las violaciones sistemáticas de los Balcanes o de Ruanda, o las mutilaciones genitales que sufren las niñas en algunos países del mundo. En definitiva usar, utilizar, mutilar y moldear los cuerpos de las mujeres al antojo de lo que piensan un grupo de hombres que ejercen el dominio y ponerlos al servicio de la comunidad masculina en general.

Y todo ello, evidentemente sin respetar para nada la libertad de las mujeres a las que cosifican de modo que sea mucho más “normal y natural” apropiarse de su cuerpo.

Estamos en el siglo XXI y en Europa que se supone que es,  presuntamente uno de los espacios geográficos, sociales y políticos con mayor índice de libertad y bienestar del planeta. Un espacio construido a lo largo de los años y con el esfuerzo de muchas personas que idearon y llevaron a la práctica sistemas políticos que igualaran y respetaran las vidas humanas de todas las personas para evitar que nadie se apropiara de la vida de otras personas y les aniquilara sus voluntades y decisiones. Ya vimos cuando el conflicto de los Balcanes que esas ideas, que eran una bella utipía, no dejaban de ser eso, utopía. Pero ahora, con la contraofensiva de la derecha europea reforzada con esta farsa que han llamado crisis y que están utilizando unos cuántos para enriquecerse todavía más, vuelven las viejas ideas del sometimiento de quienes ellos, esos mismos hipócritas que se están enriqueciendo con el sufrimiento de millones de personas, consideran que no han de tener derechos sobre sus propios cuerpos y sobre su maternidad. Y quiene someternos de nuevo a sus dictados de mercado, de miedo, de obediencia debida a los varones de clan, etc.

Pero no lo van a conseguir pese a Gallardón y sus secuaces tanto del (des) gobierno al que pertenece, como de la Conferencia Episcopal con sus señores de faldas largas y negras.

Y mientras en el Estado Español y en muchas ciudades tanto de Europa como de otros lugares del mundo claman y protestan por esta involución que esta gentuza hipócrita quiere imponernos, la creatividad para la lucha hace su aparición y nos encontramos con iniciativas como esta en la que cientos de mujeres decidieron registrar su cuerpo encontra de la reforma de la leys del aborto. Esta acción, que fue idea de la artista y activista madrileña Yolanda Domínguez, se realizó en Madrid, Bilbao, Barcelona, Sevilla, Pamplona y Pontevedra. Y quien sabe si se extiende por otras ciudades donde puede acabar…

“Que tiemblen, no saben a la fiera que se enfrentan”

Ayer, primer día del mes de febrero Madrid se convirtió en un grito unánime por el derecho a decidir de las mujeres y con las palabras que dan título a este artículo resumía una de mis amigas lo que sintió y vivió en la manifestación.

Quedó muy clara cual es la opinión de las mujeres con respecto a las intenciones del ministra de justicia y sus correligionarios de (des)gobierno de Rajoy sobre la intención de priorizar la vida de un feto sobre la vida de las mujeres.

Que tomen nota de lo que ocurrió ayer en Madrid porque aunque algún graciosillo del PP en su circo mediático de descomposición interna que han montado en Valladolid se haya atrevido a comentar el que el PP es la marea azul, saben, perfectamente que han puesto en pie de guerra a muchas, muchísimas mujeres que nos vamos a callar. Y también a muchos hombres que nos acompañan emocional e ideológicamente en esta guerra abiertamente declarada contra Ruíz Gallardón.

Cada vez que este hombre abre la boca es para provocar y ayer, en medio de la manifestación volvió a hacerlo al decir algo parecido a que ningún grito le apartará de su decisión de proteger la vida de los concebidos no nacidos. Será estúpido este hombre…

Se acercan etapas electorales y al PP se le han abierto muchos frentes, y seguramente se le abrirán muchos más.

Somos muchas, como quedó ayer patente en Madrid, las que vamos a plantar cara y gritar un claro y alto “Si, se puede”. Y claro que se pueden revertir las decisiones que se han tomado. Y por supuesto que se pueden revocar decisiones políticas tomadas. Que se lo pregunten sino a la gente de Gamonal que consiguió con su lucha parar la construcción del bulevar, pese a alguna opinión, bastante inoportuna, por cierto, de algún representante del Consejo Vecinal. O que se lo pregunten también al Presidente de la Comunidad de Madrid que gracias a la presión de la marea blanca y a sus acciones legales ha tenido que renunciar a la privatización de algunos hospitales públicos.

Lo de ayer en Madrid no fue una marea violeta, fue directamente un tsunami con un objetivo claro: llevarse por delante la decisión que el hipócrita de Gallardón ha tomado. Y pone a prueba la inteligencia política de Rajoy.

Ellos y ellas sabrán cómo canalizar el enfado de tantas y tantas mujeres y hombres que ayer inundaron con sus gritos Madrid. Y esto fue el principio.

La palabras de mi amiga resumen perfectamente el sentimiento que muchas tenemos y ayer quedó patente. Se gritó alto y claro que “nosotras parimos, nosotras decidimos” entre otras verdades.

Pero la de Madrid, el tsunami violeta de Madrid con gentes, miles de personas llegadas desde todo el Estado Español, no fue la única manifestación que tuvo lugar para parar este despropósito que pretende Gallardón. No. En Paris las mujeres también salieron a la calle para exigir la retirada de este retroceso que pretende imponernos este (des)gobierno de Rajoy. Y están previstos más actos de solidaridad con las mujeres del Estado Español en lugares como México, Argentina, Reino Unido, Italia, Marruecos, etc. Lo van a hacer con concentraciones a las puertas de las embajadas y consulados españoles en esos países para protestar contra esta sinrazón que pretende llevar a cabo Gallardón.

Pero además, estoy completamente segura, que en el momento que sea posible se iniciarán los trámites jurídicos necesarios para parar esto. Somos muchas, y todas aportaremos nuestros saberes y nuestros compromisos para que esto no llegue a convertirse en una realidad-pesadilla.

Gamonal: La fuerza de la ciudadanía

A lo largo de la semana hemos asistido a un pulso entre la ciudadanía y el Gobierno de la ciudad de Burgos que, pese a algunos incidentes aislados, ha conseguido ganar la ciudadanía, cuando al Alcalde de esa ciudad (del PP, por si alguien no se había enterado) paralizó definitivamente las obras del bulevar que se estaban llevando a cabo en contra de la opinión de la vecindad de ese barrio.

A través de los diferentes medios de comunicación hemos ido escuchando las diferentes posiciones de las partes implicadas en este conflicto y como ciudadanía, nos hemos ido posicionando.

Una de las ventajas de la casi total libertad de expresión de la que disfrutamos, es que podemos escuchar las voces de quienes tienen el poder a costa del silencio mediático de las opiniones o los hechos relacionados con quienes no lo tenemos. Para eso los grandes medios de masas están en manos de gente afín y próxima a los poderosos en todos los ámbitos, faltaría más!!!

Con esta pseudo-libertad de expresión, nos han mostrado la opinión de la ínclita Ana Botella con respecto a este tira y afloja de Gamonal. Y la señora se quedó tan ancha cuando dijo que condenaba “los atentados de Burgos”. Y tan a gusto la señora…

Que yo recuerde en Burgos y concretamente en Gamonal no ha habido pérdida de vidas humanas. Pero ha sido considerado por Ana Botella como atentado. Hay que fastidiarse!!!

Pero en cambio a fecha de hoy han sido asesinadas por terrorismo machista siete mujeres y Ana Botella no ha dicho ni una sola palabra. No ha condenado estos asesinatos y ni tan siquiera los ha calificado contra atentados contra la vida de estas mujeres asesinadas. En este caso su silencio ha sido total e insultante.

Seguimos con ella y con la gente de su calaña y llegamos a toda la gente que se calla ante estos asesinatos de mujeres a manos de terroristas machistas pero que defiende a capa y espada la vida humana. Pero eso sí, sólo cuando se trata de un ser no nacido, sólo concebido a quien pretenden dar unos derechos que, SISTEMATICAMENTE se len niegan a las mujeres violentadas y maltratadas en su vida cotidiana.

De manera que nos encontramos con una defensa a ultranza y por parte de una ciudadanía católica y afín a los postulados de Rouco Varela que defiende la teórica vida de un ser no nacido, pero en cambio son incapaces de condenar los asesinatos de mujeres a manos de los asesinos machistas. ¿No es esto un claro ejemplo de incoherencia? ¿Por qué la teórica vida de un ser no nacido ha de tener más valor que la de una mujer con vida propia, con sueños e ilusiones reales? ¿Porqué desde las instancias que claman en contra de la interrupción voluntaria del embarazo no salen a la calle y se concentran en cada ocasión que una mujer es asesinada? ¿Por qué Rouco Varela y sus correligionarios no salen en sus medios condenando estos asesinatos consecuencia del terrorismo machista? ¿Acaso esto no es HIPOCRESÍA?

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