
A la hora de redactar tu currículum puedes organizar la información de formas muy diferentes. Dependiendo de la estructura que elijas estarás dando más importancia a unos aspectos que a otros. Puedes organizar la información primando, por ejemplo, la experiencia laboral más reciente, los cursos y las carreras cursadas o bien destacar tus logros o tus metas alcanzadas. Así, podemos distinguir fundamentalmente tres tipos de currículum, según la forma en que esté organizada la información:
Currículum cronológico:
Este tipo de currículum organiza la información cronológicamente, partiendo de los logros más antiguos y llegando hasta los más recientes. Esto permite al selector de personal conocer la evolución ascendente de tu carrera profesional, aunque no siempre facilita el objetivo fundamental de cualquier curriculum: conseguir una entrevista personal.
El punto positivo de este tipo de organización es que pone de relieve, si cabe, la estabilidad y la evolución ascendente de tu carrera. Destaca la promoción, el aumento de tareas o las subidas en las escala profesional.
No obstante, también deja patente a simple vista si has tenido algún periodo de inactividad o si has sufrido cambios frecuentes del lugar de trabajo. Esto obliga frecuentemente a dar muchas explicaciones o incluso a rellenar los huecos con información que no tiene importancia para el trabajo al que te presentas.
Por ello, este tipo es recomendable si dispones de una buena experiencia laboral, no has cambiado demasiado de trabajo, ni tienes grandes periodos de tiempo en los que no has trabajado. También es interesante si te conviene destacar alguna empresa reconocida en la que hayas trabajado.
El currículum cronológico también puede presentarse en el orden inverso, es decir, destacando en primer lugar los últimos logros y la ocupación más reciente, para ir después avanzando en la experiencia anterior. Es una presentación menos tradicional, pero que cada vez la prefieren más empresas. La principal ventaja es que resalta las experiencias más recientes que indudablemente son las que más interesan a quienes te van a contratar.
Aquí tienes un modelo:
http://www.modelocurriculum.net/wp-content/curriculum-vitae-modelo1-verde.pdf
Currículum funcional o temático:
A diferencia del currículum cronológico, el funcional distribuye la información por temas. De esta forma, permite proporcionar un conocimiento rápido de tu formación y experiencia en un ámbito determinado. Además, al no seguir una progresión cronológica, permite seleccionar los puntos positivos, destacar las habilidades propias y logros conseguidos, al tiempo que se omiten o difuminan los no deseados: errores de recorrido, periodos de paro, cambios frecuentes de trabajo sin haber promocionado…
Por todo ello, el modelo funciona es conveniente cuando se quiere acceder a un sector profesional totalmente diferente, para lo cual no es relevante tu experiencia laboral anterior, si no tus habilidades, capacidades y tu forma de trabajar. Escoge este tipo de currículum si, por ejemplo, llevas tiempo sin trabajar y vas a volver a incorporate al mundo laboral, si acabas de terminar las carrera y no tienes apenas experiencia que acreditar o si cambias frecuentemente de puesto de trabajo. También es el más adecuado si has trabajado como empresaria, autónoma o freelance.
Aquí tienes un modelo:
http://www.modelocurriculum.net/wp-content/curriculum-vitae-modelo1b-azul.pdf
Currículum combinado o mixto:
Es el más completo de los tres modelos, aunque, por ello, también es el más complejo de elaborar. A grandes rasgos, el curriculum combinado es una mezcla del cronológico y del temático. Parte siempre del modelo funcional, organizando la información por áreas temáticas o profesionales, para llegar después a la organización en el tiempo. De esta forma se destacan las habilidades que se tienen al tiempo que se refleja la experiencia y la formación.
Aquí tienes un modelo:
http://www.modelocurriculum.net/wp-content/curriculum-vitae-modelo1c-oscuro.pdf
¿Qué tipo de curriculum te interesa?
Si eres recién licenciada o sin experiencia
Debes demostrar y acreditar tu potencial, tus capacidades y tu valor por encima de la experiencia. Por ello es especialmente importante trabajar la sección de habilidades, conocimientos, los logros conseguidos en los estudios, los viajes, idiomas… Para ello, el currículum que más te convendrá será posiblemente el funcional o temático.
Si eres una profesional con experiencia destacada
Si llevas tiempo trabajando y has experimentado una progresión en tu carrera profesonal, te interesará destacarlo. Para ello, lo mejor será que te decantes por una solución cronológica, o bien por una combinada, ya que este último destaca, además de los objetivos y los logros conseguidos y las habilidades, en la promoción y el desarrollo de la carrera profesional.
Si eres ejecutiva o autónoma
En este caso también te interesa el funcional o temático, ya que se centra y destaca los objetivos conseguidos como responsable de un departamento o de una empresa, los problemas resueltos,los proyectos desarrollados y la capacidad de liderazgo de equipo.
Fuente: http://www.modelocurriculum.net