Está hecho

“Está hecho. La Comisión ha aprobado mi  propuesta de una ley europea para que haya un 40% de mujeres en los consejos de administración en 2020”. Satisfecha por este primer triunfo, Viviane Reding, la vicepresidenta y Comisaria europea de Justicia, lo ha tuiteado en 20 idiomas de la Unión.

Aunque con muchas renuncias para evitar las resistencias, Reding ha cedido en puntos clave en un intento de sacar adelante lo principal: la exigencia a las grandes empresas cotizadas de contar con un 40% de mujeres en su consejo. A principios de 2012 eran solo el 13,7%, el bloqueo de Inglaterra y Holanda, afectará a las grandes empresas que cotizan en bolsa, pero el régimen de sanciones queda a discreción de los Estados miembros.

En la secuencia de estas tres noticias se ve claramente las dificultades de las mujeres en lo público, reúnen a los tres actores que siempre están presentes:
Cameron frena la cuota femenina en los consejos de administración1. La misógina y la defensa patriarcal de los privilegios y el reparto del poder, en la negativa de Inglaterra, Holanda y 6 países más al 40% de las mujeres en los consejos de administración.

Merkel rechaza la norma europea para imponer la cuota femenina en los consejos2. La mujer que para ocupar espacios de poder masculiniza su forma de actuar, Merkel se alía con los misóginos, reniega de sus iguales porque cree que la debilita ponerse en el lado de las mujeres y reconocer la desigualdad estructural, para lo que tiene que aparentar y ser más dura que ellos.

Bruselas aprueba imponer una cuota femenina del 40% en los consejos3. Y la mujer que lucha por los derechos, por eliminar la discriminación, aunque ella sea una mujer poderosa sabe que se lo debe a otras que han peleado antes que ella de las que se sabe heredera, quiere avanzar en la igualdad y sabe que los derechos individuales se pierden si no se universalizan. Esta figura la representa la Comisaria Europea con la noticia de hoy que nos cuenta su pelea contra los machismos, incluida Merkel, para conseguir que se apruebe la cuota del 40% en los Consejos de Administración, eso si teniendo que renunciar a una parte muy importante de su propuesta inicial, negocia para avanzar.

La primera es machismo, la segunda es individualismo y deslealtad, y la tercera es feminismo. Yo prefiero la tercera es la que nos hace avanzar.