La desigualdad de género, el suspenso más grave de la Cultura española

La fundación Alternativas ha publicado su informe anual sobre el estado cultural de nuestro país, haciendo especial hincapié en al abusiva situación de las mujeres.

El estudio también califica con un “suspenso agravado” a la Cultura española, por el maltrato a los creadores y la falta de una política gubernamental efectiva.

La precaria situación de las mujeres en la cultura de nuestro país es la protagonista del informe anual sobre el sector de la Fundación Alternativas. El estudio califica con un exiguo 3,2 la posición marginal e injustificada de las profesionales españolas, aunque mira con esperanza a las políticas de igualdad que eclosionaron a principios de siglo para subsanar ese déficit de espacio laboral.

Otro cantar es el techo de cristal que se encuentran las mujeres en los puestos de responsabilidad y dirección de la administración cultural. “La deplorable minorización de las mujeres en las Reales Academias artísticas todavía en 2014, sancta sanctorum de la cultura y la ciencia reconocidas socialmente, es altamente reveladora de las resistencias e inercias sociales para avanzar en el plano de la igualdad cultural”, aclaran en el informe.

La fundación también realiza un listado de propuestas para “hacer visible lo invisible”. Entre ellas destacan una paridad obligatoria en los jurados de los Premios Nacionales de Cultura, programas de Igualdad de Oportunidades en las comunidades autónomas que lo hayan disminuido durante la crisis o una aplicación de criterios de igualdad de género en la convocatoria de becas. También destacan en su texto Igualdad y Diversidad en la Era Digital, que el campo cultural femenino ejemplifica la gran capacidad de asociación civil para defender sus derechos y banderas.

Suspenso agravado por el maltrato gubernamental.

La desmoralizadora situación de las mujeres se suma al “suspenso agravado” que ha recibido el estado general de la cultura en España en el estudio, que también destaca que el gobierno en minoría “augura” mayores apoyos públicos o que la labor de la oposición puede mejorar el trato fiscal a este sector.

La cultura española recibe un suspenso, con una nota media de 4,4; una disminución de dos décimas en relación al informe de 2016 (4,6), que había conseguido una ligera mejoría respecto a 2014 (4,5) pero con un retroceso en relación a 2011 (5,1), según se desprende de este Informe sobre el Estado de la Cultura 2017 realizado a través de encuestas a expertos por la Fundación Alternativas.

Una tendencia a la baja “realmente preocupante”, como califican, que se ha obtenido tras comparar las ediciones anteriores del mismo, que se sitúan en “plena crisis económica” (2010-2011) y en una etapa de “mejora de las condiciones mercantiles” (2015-16, 2017). Así, el estudio destaca el hecho de que un Gobierno en minoría “augura mayores apoyos públicos”, así como que la labor de la oposición “puede mejorar el trato fiscal a la cultura” en materias como la rebaja del IVA cultural o el mecenazgo.

La (in)justa remuneración de los artistas.

En lo que se refiere a los agentes culturales, la creatividad publicitaria y el diseño saltan al primer puesto del ranking respecto a la anterior publicación, destronando a las artes plásticas que caen del primero al cuarto lugar. Le siguen en las posiciones más altas de valoración el libro y los videojuegos.

Con aprobado se sitúa el aumento de la creatividad de los autores, la libertad de elección del usuario, o el papel de los autores para innovar y expresar las “diferentes opciones ideológicas”.

Por el contrario, los puntos débiles de la cultura en España, en las puntuaciones más bajas (por debajo del 3), se mantienen el papel de las políticas públicas de cooperación, la remuneración justa de los creadores, y la proyección suficiente de las PYME.

También suspenden con puntuaciones entre el 3 y el 3,4 las políticas públicas en su defensa de la remuneración del autor, en la cooperación para la diversidad, en el estímulo a la sostenibilidad cultural, o en cuanto al respeto a la autonomía de la creación y el impulso a la producción independiente. En esta ocasión, sin embargo, aparece con un “suspenso bajísimo y rotundo” la “remuneración justa de los creadores”, que, como añaden, “parecen reflejar la precariedad e inestabilidad de su trabajo tras la crisis”.

Con “suspensos importantes” también aparecen el papel de las políticas públicas, y de las estrategias privadas, en la cooperación y la proyección exterior de nuestra cultura, en el respeto a su autonomía, en el apoyo a su sostenibilidad económica y tejido industrial, y en su promoción en los medios públicos.

Por último, el Informe sobre el Estado de la Cultura 2017 (ICE) destaca que la creación es vista como el “eslabón mejor valorado”, con un 5,4, aunque pierde tres décimas respecto a 2016.