La Interrupción Voluntaria del embarazo (IVE) y nuestro derecho a decidir cuando ser madre

En el contexto actual (Europa occidental) las mujeres vivimos una gran parte de nuestro tiempo cuidando de otras personas, niños, ancianos, personas con minusvalía, …padre, madre, familiares,… o incluso vecinos. Además de esta vida de cuidadoras de los demás y quizás por exceso de esta misma función, necesitamos conocer nuestros derechos en salud y derechos sexuales y hacerlos conocer a la sociedad para que no haya equívocos y las mujeres podamos decidir sobre nuestro propio cuerpo conociendo de antemano, las presiones, existentes, de grupos con intereses diferentes a los nuestros; industriales,  “pseudo-culturales” o económicos,  para apropiarse de “los conocimientos sobre la salud de las mujeres”.

Seguimos como siempre con este espíritu de servicio a las personas mas cercanas ¿?. Ahora parece que las mujeres hemos conseguido que se vayan conociendo las secuelas de las lesiones producidas por la violencia, de todo tipo: aquella que se realiza por el compañero íntimo en el espacio privado, o por los medios de comunicación en el espacio público, incluso por los medios científicos y académicos, que también apoyan el machismo que quiere seguir dominando sobre las practicas de los derechos de las personas libres. Aunque, mientras seguimos con la visibilización de las cargas de trabajo de las mujeres,  tenemos que seguir informando para el necesario reconocimiento y respeto al trabajo en el ámbito de “lo privado” de las mujeres.

No queremos hablar de la mujer asesinada que aparece, casi cada día en los diarios, hablamos del tratamiento del lenguaje, que de manera sexista realizan los medios de comunicación, para explicar la violencia machista, y otros sucesos presentados como menos terribles pero que ocurren por la aplicación de la “esencia de las normas” del patriarcado. Y también hablo de las páginas dedicadas a la publicidad de trabajo sexual en los periódicos, que siguen siendo una vergüenza para un “Estado de las autonomías” que ha firmado todas las convenciones para la eliminación de las restricciones en la practica de los derechos humanos ¿?

Es desde la interculturalidad, desde la diversidad de las culturas de las mujeres, desde donde pedimos se aplique el derecho a la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), y que en España se legisle de acuerdo con lo que pensamos, y estamos pidiendo muchos años las mujeres feministas, algunas de ellas mujeres católicas. Valga decir que el olvido, en este caso del Gobierno para legislar adecuadamente, según la ONU, es una forma de violencia hacia las mujeres.

Disfrutamos en España de la justicia del siglo XX, incluso de resoluciones judiciales que parecen salidas de un manual de derecho del siglo XIX. La legislación ha de respetar el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo, los jueces han de conocer la correcta interpretación de los derechos y aplicar las medidas eficaces para que estos se puedan ejercitar, así como ofrecer servicios públicos que acompañen y atiendan a las mujeres, desde el primer momento. Es necesaria la información sobre la IVE a los estamentos judiciales sobretodo tras la ley de 1995 sobre confidencialidad.

La ley que nos ofrezcan para España, deberá vincular la IVE al fracaso de la educación sexual. Educación en los derechos humanos: derechos sexuales y reproductivos). Al derecho a la información sobre salud y sexualidad de todos: niños y niñas han de recibir educación reglada sobre la sexualidad, relaciones sexuales, autoconocimiento, y autoexploración en grupos de jóvenes chicos y chicas, métodos anticonceptivos.

¡No me acordaba!: ante todo Buenos días!

Hoy es un precioso día de verano, con ello quiero decir caluroso” dado que en esta época del año el calor nos invade en la zona del mundo en la que vivo. El día se presta para aclarar algunos derechos en salud, de las mujeres y que muchas mujeres y hombres desconocen y otros, aún peor, los niegan.

Estoy refiriéndome a los derechos de salud sexual y reproductivos presentados por la Plataforma de ONGs y aprobados en la “IV Conferencia Mundial de la mujer en  Beijing. 1995”, estos derechos sexuales y reproductivos se basan en los ya aprobados por todos los países en la III Conferencia Mundial de mujeres en Nairobi. Son ejemplos de los mismos: el derecho a decidir libremente el número de hijos que se desea concebir, cuando y donde, también derecho a elegir la pareja, y por supuesto elegir el tiempo en el que sea mas fácil y cómodo el embarazo, el parto y el puerperio y que los estados puedan ofrecer las garantías de acceso y seguridad, para que el parto tenga las mínimas complicaciones y facilitar la adopción de una maternidad y paternidad saludables.

Por tanto lo primero que hemos de saber las mujeres es que: “tenemos derecho a ser informadas y  a decidir sobre las técnicas y procedimientos que se vayan a realizar en nuestro cuerpo”.

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