Las valencianas trabajan “gratis” desde el 29 de agosto

CCOO PV realiza un balance anual de la brecha salarial en el que se destaca que el salario medio anual de las mujeres debería incrementarse un 34,1% para equipararse al de los hombres. Lo que significa que las valencianas tienen que trabajar 124 días más al año para percibir lo mismo que sus compañeros.

En el marco de la celebración del Día por la Igualdad Salarial de Hombres y Mujeres, el Gabinete Técnico de CCOO PV ha elaborado un informe a partir de datos de la Encuesta de Estructura Salarial. Según el último dato que ofrece esta Encuesta, correspondiente al año 2014, en el País Valenciano la diferencia del salario medio entre hombres y mujeres es de 5.968,05 euros, lo que equivale a que ellas perciben 426,28 euros mensuales menos.

Se pone de relieve el aumento de la distancia en las retribuciones entre ambos sexos, que resulta aún más llamativo expresado en términos temporales. Las valencianas tienen que trabajar 124 días al año más para alcanzar el mismo salario que sus compañeros, es decir, que desde el 29 de agosto, las mujeres del País Valenciano dejan de percibir ingresos por trabajar.

La secretaria de Dona i Polítiques d’Igualtat, Cándida Barroso, considera que es brutal el retroceso que viene dándose año tras año. Por lo tanto, reclama que se adopten medidas efectivas para reducir la brecha salarial como: inversión y creación de empleo público; reposición presupuestaria de los servicios públicos (sanidad, educación, dependencia, servicios públicos locales); políticas que incentiven la corresponsabilidad en las tareas de atención y cuidado de menores y personas dependientes, incidiendo en el establecimiento del permiso de paternidad igual al de maternidad, intransferible e individual; el impulso de la contratación indefinida a jornada completa desde el inicio a mujeres a través de políticas activas de empleo; dotación presupuestaria para el desarrollo de la Ley de la Dependencia; o la derogación de las reformas laborales de 2010 y 2012, especialmente esta última, ya que no solo contiene medidas regresivas y elementos discriminatorios en el acceso y mantenimiento de las mujeres en el mercado de trabajo, ya que estimula mediante bonificaciones contrataciones que no son indefinidas.

La brecha salarial persiste en nuestro territorio, situándose en porcentajes mayores a la media estatal, que está en un 30,3%. Además, mientras que el conjunto del Estado ha disminuido un punto en el último año, en nuestro territorio se ha incrementado en dos puntos.

La crisis ha tenido una especial incidencia, pues si en sus inicios (2008) ya se destacaba que la disparidad en los salarios entre mujeres y hombres se situaba en torno al 30%, nueve años después ha aumentado en más de 4 puntos porcentuales, superando actualmente el 34%.

Esta tendencia se puede explicar, en gran parte, por el mayor volumen de trabajo a tiempo parcial de las trabajadoras. En muchas ocasiones esta modalidad de jornada no es una opción personal, sino que tiene carácter involuntario. Además, está condicionado por la rama de actividad y por malas prácticas empresariales.

La modalidad de contratación repercute en la ganancia media anual entre ambos sexos, mientras que en la contratación temporal la diferencia salarial entre mujeres y hombres es menor (12,3%), la brecha salarial se ahonda según se consolidan las carreras laborales. Las mujeres con contrato indefinido llegan a percibir un 38,8% menos de salario que los hombres en la misma situación.

El dato más llamativo se registra en el sector industrial, donde se observa una importante disparidad salarial. Las trabajadoras del sector deberían incrementar un 39% (unos 7.133,52 euros/anuales) para percibir lo mismo que sus compañeros.

La diferencia en los sueldos se produce en todos los intervalos de edad y aumenta progresivamente, siendo la más escandalosa el tramo entre 45 y 54 que alcanza una brecha del 41,5%, que representaría 7.659,65 euros anuales menos que sus compañeros.