Orgullosa de las Fuerzas Armadas y reivindicativa con la igualdad de las mujeres: la última entrevista de Carme Chacón

Después de conocerse la noticia de la muerte de Carme Chacón, el diario “El País” ha adelantado la publicación de la entrevista que la exministra de Defensa concedió a Radio Caracol en Miami.

Durante la entrevista a la radio colombiana propiedad de Prisa, adelantada por ‘El País’, Chacón rememora el hito histórico que supuso convertirse, en el año 2008, en la primera mujer en España en ocupar la cartera de Defensa. “Un paso que España tenía que dar y que fue bien aceptado por la sociedad y las Fuerzas Armadas”, señaló al respecto Chacón, la primera mujer embarazada que pasó revista a las tropas.

Ministra de Defensa entre abril de 2008 y diciembre de 2011 con José Luis Rodríguez Zapatero en el Gobierno, aseguraba que trabajar de forma cercana, diaria y cotidiana con las Fuerzas Armadas fue un orgullo para ella. Elogiaba “el día a día” y la profesionalidad de los soldados españoles: “conocer su trabajo y conocerlo de cerca, un honor para mí y para España”. Una labor en la que arriesgan su vida, según la exministra, pero una realidad a la que no se presta atención hasta que hay una pérdida humana o un conflicto armado. Incidía también en los trabajos de reconstrucción de un país que han realizado las Fuerzas Armadas en zonas como Afganistán, que visitó casi una veintena de veces.

Tanto a lo largo de su vida como en su etapa al frente de este Ministerio, la extitular de Defensa y Vivienda se ha caracterizado por su reivindicación de los derechos de la mujer, un tema que también deja patente en esta última entrevista. En un mundo de hombres como es el militar, Chacón aboga por “empujar” entre todos para ir paso a paso avanzando en la igualdad de hombres y mujeres: “Cuando una da un paso adelante, lo da el género humano entero. Y por lo tanto empujar, e ir dándole golpes de martillo a ese techo de cristal que todavía existe”, señala para denunciar injusticias como un salario mejor por el mismo trabajo o la “cifra intolerable” de víctimas de violencia de género.