Rosi Braidotti: Un ciberfeminismo diferente

Rosi Braidotti

Introducción: La posmodernidad

“Ahora en la ciudad hay piezas sueltas, partículas aceleradas, algo se ha soltado, algo serpentea, cimbrea, girando hasta la última vuelta de tuerca. Algo debe ceder y es peligroso. Debes tener cuidado. La seguridad ha abandonado nuestras vidas.”
Martin Amis: Einstein’s Monsters

Mi primer objetivo en este artículo es situar la cuestión de los cibercuerpos dentro del marco de la postmodernidad, abordando las paradojas que encierra la corporeidad. A continuación desarrollaré una serie de variaciones sobre el tema del ciberfeminismo, prestando especial atención durante todo el artículo al tema de la diferencia sexual. Según mi concepción de “postmodernidad”, que contrasta con otros usos del término como parte de una jerga, ésta no es sino una situación histórica concreta en la que se encuentran las sociedades postindustriales tras el declive de las esperanzas y las metáforas modernistas. Un síntoma de estos cambios se puede encontrar en el espacio urbano, especialmente en el centro de las ciudades: limpias y remodeladas, con sus edificios postindustriales de metal y plexiglás: una mera fachada que oculta la putrefacción del espacio industrial y marca la muerte del sueño modernista de la sociedad civil urbana. El problema afecta principalmente al mundo occidental, pero no sólo a este. De hecho, la característica que más define al postmodernismo es la naturaleza transnacional de su economía en la era del declive del estado nación. Se trata de la mezcla étnica a través del flujo de la migración mundial, de un proceso infinito de hibridación en una época en que el racismo y la xenofobia no hacen sino crecer en occidente.

pdf-icon