Sólo el 10% de las empresas españolas cumple la Ley de Igualdad

Aunque han pasado casi 10 años desde que se aprobara la Ley de Igualdad, parece que la participación equilibrada entre hombres y mujeres en las empresas se sigue concibiendo más como una cuestión estética que de necesidad, a juzgar por los escasos niveles de aplicación que, a fecha de hoy, tiene entre las organizaciones españolas.

Es lo que se desprende del último estudio elaborado por la consultora Leialta, especializada en servicios de asesoramiento en igualdad, que afirma que sólo el 10% de las empresas españolas cumple la normativa para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres (LOIEMH).

Esta ley establece que todas las empresas con más de 250 trabajadores deben implantar un plan de igualdad, con el fin de estas adquieran una composición equilibrada en sus plantillas, y que además la representación de ambos sexos sea significativa en órganos y cargos de responsabilidad.

Pese a que todas las empresas con estas características están obligadas a cumplir la LOIEMH, desde Lealtia señalan que deberían adoptar, más proactivamente, medidas específicas y más concretas al respecto.

La Ley de Igualdad no sólo busca la diversidad y equidad de género dentro de las plantillas de las empresas, sino que también pretende que las mujeres asuman puestos de responsabilidad y reciban una retribución en consonancia. En este sentido las empresas españolas también tienen los deberes sin hacer.

Según se extrae del estudio, de las 62.604 sociedades españolas que cuentan con el cargo de presidente (incluyendo las de IBEX35), este sólo lo ocupa una mujer en el 17% de los casos, porcentaje que incluso disminuye en las empresas obligadas por la Ley de Igualdad o las de más de 250 empleados, que cae al 10% y el 9% respectivamente.

¿Cómo puede la digitalización reducir la brecha de género en las empresas?

La Ley de Igualdad no debe ser sólo una imposición legal, recuerdan desde Lealtia, ni es un recurso para mejorar la RSC de una compañía, sino que supone mejorar la productividad y competitividad de las organizaciones y ayuda a la conciliación laboral, algo que afecta a todos los trabajos con independencia de su sexo.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad otorga el Distintivo de Igualdad a aquellas empresas que cumplen con la participación equilibrada de hombres y mujeres, muestran una presencia equilibrada en los diferentes grupos y categorías profesionales y aplican políticas de responsabilidad social en igualdad.