Trepas, ineptos, hooligans

Hooligans, es decir, aficionados un tanto violentos, y en este caso de los machistas. Si los tales –trepas que buscan se hablen de ellos; ineptos, no saben del tema pero presumen de saber; hooligans, aplauden a otros para que se les tenga en cuenta- se unen en un documento, la conclusión es conocida: documento del CES de la Comunidad de Madrid sobre la violencia de género. ¡Menuda sandez!

No voy a referirme ni a una sola de las conclusiones del así llamada “informe” –así lo llama esa órgano consultivo, pero de informe no tiene ni un atisbo, lo que es lógica consecuencia del desconocimiento de su autora sobre la violencia contra las mujeres- Tampoco por a referirme a la descalificaciones del susodicho ”informe” que han hecho expertas conocedores del tema; y no me voy a referirme a esas descalificaciones porque han salido en los medios de comunicación y porque son obvias: quien no sabe, yerra cuando escribe; quien se disfraza de “lagarterana” para insultar a las mujeres y para desprestigiar y descalificar la ley integral no merece crédito alguno.

Sin embargo, si voy a insistir en dos cosas. En primer lugar, en la creciente aparición de profesionales de otros campos del conocimientos que se lanzan a opinar sobre la violencia contra las mujeres y la normativa existente. Lo hacen porque, al ser un tema que preocupa a la sociedad, esperan ocupar espacio en los medios de comunicación; con otras palabras son unos “trepas” y además unos ineptos. Es urgente, y la Ley Integral lo remarca convenientemente, la profesionalidad tanto en la atención a las victimas, como en las opiniones y comentarios. En un tema tan grave y urgente “los aficionados”… ¡a su casa!, o, como decía Eugenio D Ors, “los experimentos con gaseosa”

Y, en segundo lugar, conviene tener presente una realidad patente: grupos de presión o grupos políticos, intelectuales de pensamiento conservador y similares no defenderán nunca la lucha contra la violencia de genero porque no creen en ella, es decir, porque están a favor, aunque no se atrevan a decirlo en voz alta, de la ideología patriarcal-machista.

En fin, un desgraciado episodio mas que “las cortinas de humo” que se lanzan contra la igualad y contra la lucha contra la violencia de genero.