Educación afectivo sexual

Autoría:

« Back to Glossary Index

La educación afectivo-sexual busca el desarrollo integral de las personas a través de todos los niveles: social, relacional, psicológico y biológico. Las personas somos seres sexuados desde que nacemos hasta que morimos y la vivencia de nuestra sexualidad implica nuestra relación con nuestra identidad, nuestro cuerpo, nuestras emociones, nuestros afectos y nuestras relaciones.

La educación afectivo-sexual es una educación enfocada al bienestar pleno de las personas ya que facilita una gestión positiva de las relaciones afectivo-sexuales, potenciando relaciones de cuidado, respeto y buen trato. Se trata de una educación que pone en alza el respeto por los valores humanos básicos: igualdad y equidad entre sexos, corresponsabilidad, autoestima, escucha, comunicación, cuidados, asertividad, empatía y respeto hacia la diversidad.

Plantea el conocimiento en positivo del propio cuerpo y de los cambios físicos, psíquicos y emocionales que se producen durante el crecimiento y durante la vida, así como las diferencias y semejanzas entre los distintos cuerpos y personas.

Favorece la reflexión y el aprendizaje acerca del mundo de los afectos, las emociones, los sentimientos y las relaciones entre las personas, aportando herramientas y habilidades para reforzar el autoconocimiento, la autoestima, el respeto mutuo, el buen trato y lograr así satisfacer los deseos y necesidades de cada persona.

La educación afectiva sexual debe impulsar la toma de conciencia del machismo inherente en la construcción de la sexualidad en nuestra cultura y del riesgo que implica principalmente para el bienestar de las mujeres.

Extraído del Monográfico Coeducación y educación afectivo-sexual. Fundación Mujeres.

« Volver al Indice