Hacer buenas preguntas puede ayudarte en tu entrevista de trabajo.

Siempre suponemos que en una entrevista de trabajo sólo tendremos que responder preguntas, incómodas quizás, peligrosas otras, y que, sin dudar y sin chistar debemos responder tratando de ganar la buena predisposición del entrevistador.

En parte esto es cierto, lo cual suele ponernos muy nerviosos, y es que de esta entrevista laboral puede depender nuestro próximo trabajo…

Sin embargo también podemos, y puede ayudarnos de diversas maneras, realizar nuestras propias preguntas al entrevistador, para sacarnos dudas reales sobre el puesto al que aspiramos y dando una sensación de cordial conversación, y no de interrogatorio forzado.

Además, preguntar puede servir para distenderte, relajarte y esto será muy positivo.

También podrás obtener información sobre cómo reclutan en esta empresa en particular, las condiciones del puesto, detalles de la empresa, posibilidades de crecimiento y ascensos, etc.

Y, por último, te puede ayudar a decidir si realmente, vas a trabajar en esta empresa, si te conviene, y pondrá al entrevistador en el lugar de intentar retenerte ante la posibilidad de que, realmente, puedas escapársele.

Lo más importante de tus preguntas es que sean interesantes, basadas en la información que ya tenías y la que va surgiendo a lo largo de las preguntas que te formulan a ti.

Es importante también conocer bien el puesto de trabajo al que aspiramos y que espera la empresa de ti. Además hay que evitar:

  • Molestar al entrevistador. Analizar su comunicación corporal puede ayudarnos a averiguar lo que siente.
  • Preguntar por preguntar. Las preguntas en una entrevista laboral pueden abrirte puertas, pero también pueden perjudicarte si no actúas con inteligencia.