Las mujeres frenan los desmanes salariales en las cúpulas directivas

Un estudio de la Universidad de Oviedo concluye que una mayor presencia femenina en los órganos de administración de las empresas españolas cotizadas contribuye a racionalizar las políticas retributivas.

El aceite de ricino en forma de fuerte devaluación salarial ha sido de prescripción obligatoria para la inmensa mayoría de los trabajadores españoles como receta mágica para ser más competitivos y dejar atrás la crisis. La única excepción a este trágala en la nomina está en las cúpulas directivas de las empresas. Sin ir más lejos, y según cálculos realizados por EL PAÍS, en 2017 el sueldo de los consejos de administración de los grupos cotizados creció un 21,7%. Uno de los pocos diques de contención a esta brecha salarial -los jefes del Ibex ganan de media 98 veces más que sus plantillas- son las mujeres. Un estudio de la Universidad de Oviedo concluye que en aquellas empresas donde la presencia femenina en los consejos y en los comités de retribuciones es mayor el sueldo del primer ejecutivo es inferior a la media y su crecimiento en el tiempo es inferior.

“Los resultados obtenidos indican que las consejeras contribuyen a una moderación de la remuneración de los ejecutivos y son percibidad por los accionistas como un aspecto valorado a la hora de confeccionar los planes salariales de los directivos”, explican los autores del informe, Antonio García, Carlos Fernández y Rubén Arrondo. Como resultado de ello, las compañías con mayor presencia de mujeres en los órganos de dirección suelen sufrir un rechazo por debajo de la media cuando en las junta anual de accionistas se somete a votación el informe de retribuciones del consejo. “Este hecho confirma la influencia de un grupo minoritario, las mujeres, en el progreso sostenible de las compañías. Su presencia en los consejos no es solo una media social o puramente formal, sino una contribución para tener mejores prácticas de gobernanza corporativa”, añaden.

En su estudio los profesores de la Universidad de Oviedo analizaron la composición de los consejos de administración y el sueldo de los primeros ejecutivos de las compañías cotizadas en la Bolsa de Madrid entre 2011 y 2015. Los consejeros delegados de las compañías con diversidad de género en el órgano de dirección ganan 461.830 euros más de media que los ejecutivos de empresas sin presencia femenina. Este resultado, que iría en contra de la tesis principal del informe, se explica porque las cotizadas donde hay más mujeres suelen ser más grandes y, por lo tanto, con mejores sueldos en su cúpula directiva. En cambio, los autores destacan que la presencia de al menos una mujer en el comité de nombramientos y retribuciones está asociada a una reducción del 23% en el ritmo de crecimiento a lo largo del tiempo del sueldo del primer directivo de la compañía.

La presencia de al menos una mujer en el comité de retribuciones reduce en un 23% el ritmo de crecimiento del sueldo del consejero delegado.

Menor oposición en las juntas.

Otra resultado del informe es que aquellas sociedades en las que existe una desviación estándar en la proporción de mujeres en el órgano que decide la nómina del consejo está asociada a una disminución del 0,8% en los votos en contra del informe de retribuciones. Teniendo en cuenta que el grado de rechazo de los inversores en general a los sueldos es todavía pequeño, debido a su poco compromiso y a la existencia de núcleos de accionistas de control en numerosas compañías, la diferencia cuando se somete a escrutinio las nóminas directivas es bastante significativa.

La crisis financiera, de la que ahora se cumple el décimo aniversario de su estallido, fue en parte inoculada por los perversos sistemas de retribución de las compañías, sobre todo en el sector financiero de EE UU, basados en incentivos a corto a través de la entrega de acciones y opciones sobre acciones a los directivos, ya que incentivaban la asunción de riesgos demasiado elevados por parte de éstos. “Los datos del estudio avalan también de forma parcial la hipótesis de que la presencia de consejeras reduce el uso de esquemas salariales basados opciones”, señalan los académicos.

La presencia de mujeres en los consejos de administración de las compañías españolas ha aumentado en los últimos años, pero todavía queda mucho margen de mejora. En 2013 había 94 grupos con mujeres en los consejos, el 66,2% del total, y 169 consejeras (solo el 12%). En 2016, últimos datos oficiales disponibles en la CNMV, había 223 administradoras (16,6% del total) en 112 de las 136 grupos admitidos en Bolsa (81,8%). En 2017, de acuerdo con los datos de IESE, esta progresión se habría mantenido y el peso femenino en los consejos ya rondaría el 20%, todavía muy lejos de objetivo mínimo del 30% que deberían tener las cotizadas en 2020 para cumplir con la recomendación del Código de Buen Gobierno. Además, una cosa es la mejora (evidente) cuantitativa, y otra la cualitativa. “Cuando observamos los puestos de gestión, parece que existe un techo de cristal que impide a las mujeres acceder a posiciones de poder y mayor responsabilidad. Nuestro análisis muestra que solo el 5% de las cotizadas tienen consejeras ejecutivas”, recuerdan estos expertos.