Organizaciones feministas apoyan a María Salmerón y expresan su malestar por las incidencias producidas en el procedimiento judicial ante la solicitud de suspensión de la pena

Autoría: Asociación E-Mujeres

La entrada en prisión de María Salmerón es una prueba más de los obstáculos que enfrentan las mujeres víctimas de violencia de género en un sistema judicial que en muchas ocasiones, lejos de protegerlas a ellas y a sus hijas e hijas, las revictimiza.

Madrid, 9 de junio de 2022.- Tras la denegación del indulto por parte del Gobierno de España, finalmente, María Salmerón ha tenido que entrar en prisión, ya que todos los esfuerzos realizados para que desde el tribunal competente se suspendiera el cumplimiento de la pena de cárcel no han podido evitar esta entrada en prisión ante la demora padecida en la tramitación judicial de esta petición. Creemos que esta situación merece la denuncia por parte de las organizaciones feministas que hemos estado acompañando y apoyando en las últimas semanas el procedimiento para la suspensión de su entrada en prisión.

Llama, poderosamente, la atención cómo el juzgado se ha negado no ya a efectuar la suspensión de la pena, sino a tramitar el escrito presentado solicitando la suspensión de la misma por cambio de circunstancias, no dando posibilidad de recurrirlo y admitiendo el recurso el día que vencía el ingreso voluntario en prisión, sin suspender la misma.

Las organizaciones feministas que apoyamos este escrito, queremos poner en conocimiento de toda la sociedad que, en el caso de María Salmerón, existen razones jurídicas suficientes para adoptar una medida como la suspensión de condena no de forma graciosa y arbitraria, sino amparadas en los requisitos legales exigidos para este tipo de supuestos:

1.    Son hechos de 2014 y María no ha vuelto a cometer delito alguno.
2.    Las penas impuestas por procedimientos anteriores se encuentran canceladas o prescritas
3.    Se ha pagado la responsabilidad civil.
4.    La desobediencia se dio porque la menor de 14 años en ese momento se negaba a ir con su padre, condenado anteriormente por maltrato.
5.    Desde 2015 no se la ha vuelto a obligar a la menor a cumplir un régimen de visitas y a fecha de hoy es mayor de edad, por lo que no se va a volver a cometer ese delito.
6.    La ley actual ha cambiado e inicialmente se suspenden las visitas de los hijos con padres maltratadores.

Una vez más hemos podido comprobar de primera mano cómo se ponen obstáculos formales a la tramitación de las peticiones que plantean las víctimas de la violencia de género en los juzgados, basándose en argumentos, en muchos casos, más que cuestionables desde una perspectiva estrictamente jurídica. Creemos que situaciones como ésta demuestran que no se está favoreciendo la aplicación de la JUSTICIA con mayúsculas cuando se trata de la protección a las víctimas de la violencia machista, que es el fin último que se debe perseguir por los tribunales de justicia.

Con esta nota mostramos nuestro desaliento ante la imposibilidad de cambiar este trato, que el sistema judicial aplica en muchas ocasiones a las mujeres, poniéndoles muchos obstáculos para defender sus derechos y los de sus hijos e hijas dentro del sistema judicial, a veces al margen de la pura lógica legal y procesal.

Hacemos un llamamiento a toda la sociedad y en particular a todas las organizaciones feministas del Estado para que contribuyan a la difusión de este comunicado y se adhieran al mismo realizando cuantas acciones estimen en defensa de los derechos de las mujeres en la justicia.