‘Ouaga Girls’: el motor de Burkina Faso

El documental de Theresa Traore Dahlberg es una historia universal sobre las elecciones de vida de un grupo de chicas que estudian para ser mecánicas.

Hay muchas formas de mostrar las calles aterciopeladas de humo de motocicleta en Uagadugú, la capital de Burkina Faso. Pero la que eligió la realizadora nacida en Suecia y criada en el país africano Theresa Traore Dahlberg podría ser perfectamente la de alguna reconocida marca de coches. Cámara lenta, cuerpos esbeltos, vestuario que golpea desacompasadamente la paleta de colores, un cielo gris pastel, y la guinda: una cuidada banda sonora de afrofunk por Richard Seydou Traoré. Sí. Los primeros dos minutos del documental Ouaga Girls simbolizan lo que en este blog tantas veces se pone de manifiesto: que las sociedades africanas están en movimiento y son creativas. Y su directora lo grita a los cuatro vientos mostrando una visión transversal de la vida de varias jóvenes que se enfrentan a la inevitable y difícil transición universal de la adolescencia a la vida adulta en este país de África occidental.

La película se desarrolla en Burkina Faso (La tierra de los hombres íntegros) justo después de la caída del régimen de Blasie Campoaré, tras 27 años en el poder. Un contexto social y político que se desvela sutilmente a través de conversaciones de radio, vallas publicitarias, conversaciones telefónicas y otros momentos transitorios. Ellas sienten la brisa de la renovación en el país, pero para las mujeres no hay entusiasmo en las elecciones gubernamentales de finales de 2014. La vida continúa para las chicas con una silenciosa resignación que en esencia no cambiará nada. Es más, a pesar de que la escuela de Formación Profesional fue establecida como parte del proyecto de desarrollo social implementado por Thomas Sankara, ellas no tienen ningún tipo de confianza en el nuevo Gobierno que salga de los comicios. Una agridulce sensación (el 52% de los jóvenes están desempleados) que se adereza con las imágenes de un concierto del activista y cantante Smokey; la música como válvula de escape. Y el puño en alto.

Llama la atención que esta historia se desarrolla entre martillos, llaves inglesas y motores oxidados. Pero este documental de 83 minutos –y presentado recientemente en el DOCS Barcelona– va más allá de un trabajo sobre los roles tradicionales, más bien muestra a un grupo de chicas que se encuentra en su último año en una escuela de Formación Profesional esperando salir al mercado laboral en un sector ampliamente reservado a los hombres.

– Papá, aunque soy chica, me quiero dedicar a la mecánica de coches, aquí, en Burkina Faso.

Una barrera de género que no las disuadirá en su empeño por acabar los estudios, aunque para ello tengan que hacer malabares para sobrevivir en sus sombrías situaciones económicas. He aquí un trabajo fílmico que enfatiza la libertad de las protagonistas, incluso en medio de la incertidumbre.

Uno de los elementos más interesantes es que el documental presenta a las chicas a través de una psicóloga y no en el formato entrevista clásica de documental. Cada una de ellas se entrega y revela sus ambiciones, miedos, alegrías y problemas. Una perspectiva interesante ya que destaca la importancia de la salud mental como una faceta importante de la mayoría de edad.

Ouaga Girls utiliza el formato de cinéma vérité para narrar un fragmento del ecosistema social de esta urbe que cada dos años acoge el Festival Panafricano de Cine y Televisión (Fespaco) sin dramatizar las vidas de las chicas, pero tampoco interferir o emitir juicios de valor. Algo parecido ocurre con la película sudafricana Ayanda (2015), dirigida por Sara Blecher, en la que una joven diseñadora reutiliza viejos barriles y chatarra para transformarlos en muebles modernos en el garaje de su padre fallecido.

Quizás es por este motivo que la película Ouaga Girls sea básica para proporcionar una narrativa visual muy necesaria en un país que rara vez recibe atención mediática. Siendo el primer documental de larga duración de Dahlberg (tiene cortos como Taxi Sister, 2010; The Alien, 2010; On Hold, 2009) este trabajo abre una perspectiva que apenas ha sido explorada y al mismo tiempo cimenta un mensaje esencial: el poder de voluntad y la capacidad de recuperación de estas jóvenes bañadas de incertidumbre es asombroso.