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El nuevo Pla Obert de la Diputació de València premiará los proyectos que apuesten por un urbanismo feminista

  • La vicepresidenta primera y titular de Cooperación, Natàlia Enguix, quiere incentivar proyectos que mejoren la movilidad y la seguridad de las mujeres frente al concepto tradicional de núcleos diseñados por y para hombres
  • Se valorarán las mejoras en la accesibilidad de los espacios públicos y el transporte y la eliminación de zonas inseguras, entre otras iniciativas que “hagan más habitables nuestros pueblos y ciudades”

El Pla Obert d’Inversions de la Diputació de València es mucho más que un programa de impulso económico para las comarcas valencianas. Además de facilitar el proceso a los ayuntamientos para que los proyectos presentados por los alcaldes y alcaldesas se acaben ejecutando, el plan tiene muy en cuenta valores como la responsabilidad, a la hora de priorizar obras necesarias, y la igualdad entre hombres y mujeres en el diseño urbano de los municipios. “Incentivaremos la creación de espacios públicos más justos e igualitarios en nuestros pueblos y ciudades, iniciativas transformadoras que mejoren la movilidad y la seguridad de las mujeres frente al concepto tradicional de núcleos diseñados por y para hombres”, explica la vicepresidenta primera de la Diputación, Natàlia Enguix.

La responsable de Cooperación Municipal e Igualdad en el ente provincial destaca “la importancia de introducir la perspectiva de género en el diseño de nuestros pueblos y ciudades, empezando por la participación de la mujer y su visión de un urbanismo inclusivo que tenga en cuenta las necesidades de las principales usuarias de los espacios públicos”. En opinión de Enguix, “hablamos de los problemas que tiene la mujer a la hora de conciliar el trabajo remunerado y los cuidados, con aspectos muy mejorables como las frecuencias del transporte público o la deficiente accesibilidad de elementos urbanos, pero también de su seguridad, con la eliminación de zonas degradadas e inseguras, que pueden acabar relacionándose con la violencia ejercida contra las mujeres”.

La inclusión de este urbanismo con visión feminista, que “no es exclusivamente para mujeres, sino que tiene en cuenta los roles de mujeres y hombres en la sociedad actual, desde la infancia hasta la vejez”, tiene una base normativa tanto en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, que defienden “ciudades y asentamientos humanos inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, particularmente accesibles para mujeres y niños, personas de edad y personas con discapacidad”; y en la guía de la Generalitat para introducir la perspectiva de género en el proceso urbano.

Actuaciones concretas

La vicepresidenta de la Diputació, Natàlia Enguix, insiste en que muchos municipios “siguen siendo hostiles a las mujeres, y debemos utilizar el feminismo, como motor de cambio en la gestión pública, para dar respuesta a esas necesidades no atendidas de las principales usuarias de muchos espacios públicos deficientes en seguridad y accesibilidad”. Enguix señala que la Diputación “quiere ir más allá de la fundamentación teórica y el apoyo normativo, animando a los alcaldes y alcaldesas a impulsar actuaciones concretas, proyectos urbanísticos con esa visión de género que desde el área de Cooperación reconoceremos como ejemplos de buenas prácticas”.

Entre las actuaciones concretas, se plantea un sistema de transporte y espacios públicos seguros y de calidad, en el caso del transporte con mayores frecuencias y paradas a demanda para acortar distancias; reutilizar suelo urbano en desuso o degradado, vallando los solares vacíos y acabando con puntos negros en los que pueden darse agresiones sexuales; mejorar el alumbrado público y detectar y actuar en lugares peligrosos en los que las mujeres se sientan inseguras; incrementar los puntos violeta; y mejorar la accesibilidad tanto de las calles y aceras para sillas de ruedas y carros de bebé y de la compra, como en las paradas de acceso al transporte público.

Esta visión con perspectiva de género no es nueva para algunos ayuntamientos, que han sido reconocidos por estas prácticas. Bugarra y Villar del Arzobispo, en Los Serranos; Paterna y Meliana, en L’Horta Nord; Xirivella y Mislata, en L’Horta Sud; Cullera en La Ribera Baixa; Cheste en la Hoya de Buñol; Vallada, en La Costera; y la ciudad de Valencia han implementado actuaciones de este tipo, que el Pla Obert d’Inversions va a fomentar en el marco del mayor programa inversor de la Diputación, con 350 millones de euros a disposición de los municipios para mejorar la vida de sus vecinas y vecinos en los próximos cuatro años.