Homenaje a Concha Gisbert

Organiza PSPV. 25 de marzo 2025
Concha siempre ha estado en la primera línea del compromiso político y feminista que para ella eran inseparables.
Nos conocimos a finales de los 70 en las reuniones de los viernes en la asamblea feminista de la Librería de Mujeres, un grupo de mujeres brillantes, inteligentes, libres, valientes, de las que aprendí a vivir con la certeza de que sin feminismo no hay democracia, y con la alegría compartida en las noches de Valencia. Juntas escribimos el camino y además nos hicimos amigas.
Concha Gisbert, Carmen Alborch entre otras, fueron protagonistas de los cambios asumiendo responsabilidades políticas con voz feminista, a muchos estas voces les parecía una provocación y decían aquello de “ahora no toca” pero ellas demostraron con su trabajo que, si era el momento y dieron pasos de futuro, ya sin marcha atrás.
Concha fue la primera en participar en la creación de las estructuras de igualdad autonómicas con la llegada del PSPV al gobierno valenciano en el 83. Aceptó la Dirección del Departament de la Dona, en el carrer Micalet así se gestó el núcleo del posterior Institut de la Dona.
Luego su imprescindible presencia en el gabinete de Soledad Murillo en la Secretaría General de Igualdad donde se alumbraron las dos leyes de Igualdad y contra la Violencia de género, que cambiaron la vida de las mujeres en España.
Concha estuvo siempre presente en el movimiento feminista valenciano, hasta compartir la creación del Cercle Feminista que supuso reabrir el debate necesario sobre la agenda feminista, con su mirada crítica e independiente escuchando otras voces, y que tanto echamos de menos.
Hoy le debemos el reconocimiento a Concha y a las mujeres de izquierdas y feministas que pelearon en sus partidos y sindicatos por conseguir espacios de poder, para llevar con éxito la agenda feminista a sus congresos y programas electorales, y así se consiguió pasar de hablar de “la mujer” a plantear políticas públicas de igualdad.
Concha nos ha abierto a todas, caminos de igualdad y libertad, y también a todos porque el feminismo es un impulso civilizatorio y transformador de toda la sociedad.
Hablar de Concha también es hablar de Teresa y el camino recorrido juntas que algunas tenemos la suerte de haberlo compartido.
Angustias Bertomeu Martínez
