Inés Alberdi, directora ejecutiva de UNIFEM

Autoría: Artemisa Noticias

Inés Alberdi fue designada en abril del 2008 directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer después de pasar por una selección de cien aspirantes, y su nombramiento fue leido como un apoyo internacional al gobierno socialista de José Luis Zapatero, sobre todo en lo referente a políticas sociales y de género. Como parte de esta política, el gobierno socialista había transformado a España en el segundo donante internacional de UNIFEM en el año 2007.

Alberdi nació en 1948 en Sevilla y es doctora en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, donde era profesora antes de su designación en UNIFEM. Entre el 2003 y el 2007 fue diputada en la Asamblea de Madrid por el Partido Socialista y sus especializaciones en género son participación política y violencia, dos de las áreas prioritarias para UNIFEM.

Ya retornada de América Latina –donde lamenta haber podido visitar sólo Uruguay y Brasil-, responde la entrevista telefónica desde las oficinas centrales de UNIFEM en Nueva York.

¿Qué balance hace de su reciente visita al cono sur de América Latina?

Fue muy interesante. Estuve en Montevideo, Río de Janeiro y Brasilia, y me encontré con muchas personas y organizaciones que están trabajando muy bien por los derechos de las mujeres. También visité nuestras oficinas para la región y quedé muy satisfecha porque están muy activas. En Brasil sobre todo tuve muchos encuentros y profundicé sobre una práctica política para destacar: la bancada femenina del Parlamento, un muy buen ejemplo para otros países. Son mujeres parlamentarias de todos los partidos que trabajan juntas para la aprobación de leyes de género y que les va muy bien. Pero además, la pertenencia a la bancada las fortalece al interior de sus propios partidos.

En Uruguay hubo una experiencia similar cuando se aprobó con media sanción la despenalización del aborto en el año 2002, y en Argentina se está intentando un proceso similar a través de la Banca de la Mujer en la Cámara de Senadores.

Lo que tienen ustedes muy interesante en Argentina es la Ley de Cupo, que hace que la presencia de mujeres en los Parlamentos sea muy elevada. En Brasil no tienen una ley de este tipo y es un problema porque hay un porcentaje muy bajo de mujeres en el Parlamento: entre el 9% y el 12%. El sistema electoral brasilero tampoco favorece las cuotas, por eso ellos hablan ahora de hacer una reforma política. Sin embargo, paralelamente a esto, las parlamentarias brasileras están discutiendo los porcentajes de financiamiento de las campañas electorales que irán para las políticas mujeres y el tiempo de televisión que tendrán las candidatas. Porque la participación de las mujeres en política no termina en los sistemas de cuotas.

¿Está contenta con los resultados del Simposio Global Hombres y Niños por la Igualdad de Género? UNIFEM fue uno de los organismos patrocinadores.

Fue un encuentro fantástico y muy innovador. En los últimos años varios grupos de varones en diferentes países empezaron a juntarse motivados por la igualdad de género. Y en Brasil discutieron sobre igualdad y violencia junto a los grupos de mujeres que trabajan históricamente estos temas. Eso fue algo muy nuevo. Las violencias son un problema de todos y la solución también está en manos de todos. Además hubo desde la ONU un respaldo muy fuerte a la actividad. Hubo una video-conferencia con Ban Ki Moon, se hizo presente el máximo responsable de ONUSIDA, la segunda responsable del Fondo de Población de las Naciones Unidas, y yo misma. Y también hubo mucho respaldo del gobierno de Brasil. Lula no pudo asistir porque tenía un compromiso internacional, pero estuvo la ministra Nilcea Freire durante todo el encuentro.

¿Por qué se hizo en Brasil el simposio?

No lo sé exactamente, pero Brasil tuvo un rol muy activo en la campaña internacional de UNIFEM Di no a la Violencia. Lula invitó a la gente a sumarse y desde el gobierno fueron convocados hombres famosos para apoyarla, entre ellos jugadores de fútbol. Hay que tener en cuenta que el lema de la campaña internacional de violencia de la ONU de este año es »Las mujeres y los hombres unidos para eliminar  la violencia contra la mujer y la niña». Quizá todo esto tuvo que ver.

¿Qué lugar deberían ocupar los varones en la lucha por el cumplimiento de los derechos humanos de las mujeres?

Yo creo que debería haber un equilibrio numérico entre mujeres y varones en todas las iniciativas. Históricamente las mujeres fueron mayoría por estar implicadas, pero desde Condorcet, y aún antes, siempre hubo varones comprometidos con los derechos humanos de las mujeres. Y creo que si al final del siglo XX no hubiera habido varones que levantaran la voz, las mujeres no habríamos logrado el derecho a la participación política, y a la igualdad de oportunidades y de desarrollo de capacidades que tenemos. Lo que sucede es que como estos varones son muy pocos su voz se escucha muy fuerte, como el caso de Lula.

¿Qué rol tienen los medios de comunicación en la lucha por los derechos humanos de las mujeres?

Son clave a la hora de trabajar y lanzar mensajes. Es fundamental que sean aliados de las organizaciones de mujeres. Yo soy optimista en relación a los medios porque veo que hasta la fecha han sido aliados. En España, desde la transición política de los ’70, las mujeres fueron planteando sus temas, y si no hubiera sido porque los medios las acompañaron no se habrían logrado muchas cosas. Es cierto que algunos se sumaron porque estas reivindicaciones coincidían con sus principios, y otros en cambio porque sabían que así vendían más y tratan los temas de forma sensacionalista. Y también está la queja feminista por los estereotipos sexistas. Siempre hay cosas que pueden mejorarse, pero hay que tener en cuenta que sin una buena alianza con los medios de comunicación nadie se entera de las cosas que suceden.

¿Cree que hoy los temas de género integran plenamente la agenda mediática?

Si, sin duda, y a través de los medios de comunicación están entrando en la agenda política.

 ¿Hay alguna impronta particular que quisiera darle a su paso por UNIFEM que está recién comenzando?

Los temas en los que yo trabajé siempre fueron participación política y violencia, que son dos de los aspectos claves de los derechos de las mujeres que se desarrollan en UNIFEM, o sea que estoy muy cómoda aquí en relación a mis prioridades. Lo que me dio UNIFEM, y que me apasiona, es la dimensión internacional de los temas. Yo trabajé sobre todo desde Europa, y ahora me encuentro con un campo en el que hay necesidades más urgentes e importantes que las de Europa.