Julio César González Pagés, Coordinador General Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades (RIAM)

Autoria: Madeleine Sautié Rodríguez

En esta ocasión otra de sus investigaciones ve la luz con el título Por andar vestida de hombre, «que narra el caso de Enriqueta Favez, una mujer suiza que se disfrazó de hombre a principios de siglo XIX para estudiar Medicina y se instaló en Cuba (Baracoa) para ejercerla».

«Ya había prometido este libro, que habla de las diferencias que tenemos todos los seres humanos, y es un CSI histórico, así con ese término validado —precisa— con que se nombran las investigaciones que buscan, desde la historia, la vida de personajes de los que sabemos muy poco. Esta mujer conmociona a toda la Isla y desde el obispo Espada hasta el Capitán General hicieron todo lo posible para expulsarla del país».

Sobre las razones de este hecho, explica: «Existen  algunas historias versionadas, noveladas, pero no hablaban de qué pasa cuando una mujer desafía el orden de los hombres, y ella lo hizo desde el empleo, desde su sexualidad, y desde su conducta, y se convirtió en uno de los personajes más famosos que visitó a Cuba en la época».

«Se trata de un personaje muy singular, del que no aparecen referencias en la historia, que combatió en el ejército de Napoleón y que fuera, aun vestida de hombre, la primera mujer que ejerció la Medicina en América».

«Protagonizó el primer matrimonio entre mujeres, vestida de hombre. Se casa con una mujer de Guantánamo, en 1819; tres años después son descubiertas y a partir de ahí la envían para la cárcel de mujeres. Allí organiza un sublevamiento contra los militares, para lo que amotina a todas la presas, por esa causa la expulsan de todos los dominios españoles y termina sus días en Nueva Orleans».

Entonces debe haber muchos lectores esperando por él…

Sí, los hay, es un libro de fácil lectura porque es una historia que te atrapa desde el principio, una persona que nadie defendió y sobre ella se descargó una inquisición muy fuerte, similar a la que han tenido que vivir las mujeres en épocas diferentes.

¿Qué opina de la relación entre los jóvenes de hoy y la lectura?

Yo creo que muchas veces nos quejamos de que a los jóvenes no les interesa la literatura, pero pocas nos preguntamos qué les interesa leer a los jóvenes. La posibilidad de ser profesor no solo en la Universidad, sino en otros espacios de comunicación y educación me facilta estar cerca de ellos y me ha permitido saber que a los jóvenes les interesan los temas relacionados con su época, como  estos que tienen que ver con la igualdad, la diversidad y  las diferencias. Es un tema de la agenda de Cuba en la actualidad, al que hay que acercarse sin prejuicios, lo cual no hacemos siempre. Muchas veces vemos la calle G con las diferentes tribus urbanas y lejos de acercarnos a ellas, las criticamos sin conocerlas bien.

Pero usted es un escritor privilegiado…

Lo soy, tuve el privilegio el año pasado de publicar  Macho, varón masculino, que está agotado, el libro tuvo una edición de 40 mil ejemplares y las personas ya pedían la segunda parte. Y creo que con este sucederá algo parecido, a los jóvenes les va a interesar muchísimo, por los desafíos que el libro plantea.

¿Cómo acoge la idea de asociar el verano al libro?

Estoy muy feliz de que todas las instituciones que promueven el libro inviten a los autores a estos festivales veraniegos, porque te da la posibilidad de interactuar con el público, que a veces te puede ayudar a enmendar alguna  falla de tu trabajo. Al público joven hay que seducirlo y una de esas formas es que los autores estemos ahí, eso ayuda a motivarlos para que después puedan llevarse el libro a la playa o a otros espacios recreativos. Darles a ellos literatura y promovérsela, es devolverle la esencia a los libros. Con esta campaña creo que estamos ganando aliados en los más jóvenes.

¿Qué se siente cuando se es tan solicitado, cuando gusta e interesa lo que uno escribe?

Es riquísimo, es como tener la fórmula de la eterna juventud, es un  verdadero honor tener a este sector juvenil entre tus lectores. No tenía esa intención ni esa meta, pero me da mucho gusto, realmente.

Y la fórmula para hallar nuevos lectores ¿cuál es?

Ofrecerle una mirada joven a las investigaciones y buscar, entre ellas, aquellos asuntos que más le interesa a la gente.

Ver http://www.cubaliteraria.com/articulo.php?idarticulo=14780&idseccion=30