La formación TIC es necesaria para el empoderamiento de las mujeres en la Sociedad de la Información

Autoría: Angustias Bertomeu
Formación TIC para mujeres

Para superar las barreras y alcanzar los niveles óptimos de incorporación de las mujeres en la Sociedad de la Información hay que abordar procesos formativos que deben tener en cuenta algunos principios metodológicos y pedagógicos vinculados a sus necesidades. Proponemos el siguiente decálogo para formación tic de mujeres basado en la experiencia de las buenas prácticas1 que hemos llevado a cabo en distintos ámbitos nacionales e internacionales y que se pueden consultar en https://www.e-mujeres.net/buenas-practicas.
Las acciones formativas deben contemplar:

  1. Una metodología ajustada a las necesidades personales y profesionales de las mujeres, teniendo en cuenta su punto de partida de actitud, necesidades de aprendizaje y conocimiento.
  2. Que propicie itinerarios autónomos de aprendizaje, basados en los ritmos de aprendizaje de cada una.
  3. La formación se debe planificar según el uso de los tiempos de las mujeres y sus múltiples compromisos familiares, laborales y sociales.
  4. Que aproveche sus habilidades sociales, de comunicación y de trabajo en red como punto de partida para empezar a aprender.
  5. Los materiales se deben elaborar con criterios didácticos y facilitadores. Con lenguaje no sexista, inclusivo, no tecnificado y en la lengua de comunicación correspondiente.
  6. La formación debe ser impartida por profesorado que tenga incorporada la perspectiva de género, preferiblemente mujeres.
  7. Que otorguen validez a los usos de Internet que hacen las mujeres, sin descalificaciones.
  8. Estructurada a través de mediadoras sociales (las asociaciones), hay que formar en género y TIC también a los agentes sociales que intervienen en el proceso.
  9. Los contenidos deben estar vinculados a servicios de proximidad en internet y a los intereses que manifiesten las mujeres.
    La implementación de contenidos en la red debe incluir aspectos de la cultura y el patrimonio de las mujeres, visibilizando las aportaciones de las mujeres, rechazando consagrar también en la red la visión androcéntrica del mundo.
  10. Impartida en espacios simbólicos favorables. Las aulas de los telecentros y cibercafés suelen responder a modelos masculinos y de jóvenes, lo que supone un freno para las mujeres no tan jóvenes.

Las mujeres están infrarrepresentadas en todos los ámbitos de la toma de decisiones concernientes a las TIC. Un acceso equitativo a las tecnologías y la posibilidad de producir y recibir información de manera autónoma, según sus necesidades y deseos, son condiciones indispensables para el acceso de las mujeres en la construcción de una Sociedad de la Información para la ciudadanía.
No podemos confiar en que el acceso de las mujeres a las TIC se puede producir de manera natural, mientras permanezcan actitudes y desarrollos tecnológicos insensibles a las diferentes condiciones de acceso y conocimiento entre hombres y mujeres.
En la medida que las aplicaciones y las implicaciones de las TIC en espacios como el empleo, la educación y la formación son netamente favorables a los hombres, las mujeres deben recibir medidas de acción positiva para poder ocupar el lugar que les corresponde en la Sociedad de la Información.