Laura Seara, Directora del Instituto de la Mujer

Laura Seara Sobrado, actual directora General del Instituto de la Mujer destaca a lo largo de esta entrevista la presencia cada vez mayor de modelos de familias compuestos por un solo progenitor que libremente ha decidido crear una familia monoparental, en su mayoría mujeres, que se plantean una vida plena y feliz, como consecuencia de un avance de los derechos de las mujeres. Seara afirma que con esto se pone de manifiesto que se ha producido un proceso de empoderamiento de las mujeres que ahora son dueñas de sus vidas, y contradice de manera evidente el clásico estereotipo de que el principal objetivo de la mujer era contraer matrimonio .

Cada vez se habla más de un cambio social en la familia. En este sentido, ¿Qué transformación ha sufrido la familia en la última década?

Efectivamente, en las últimas décadas hemos asistido a una transformación del modelo familiar tradicional, que se ha ido produciendo a la vez que ha ido cambiando la sociedad española y, sobre todo, la situación de las mujeres, a partir de su participación social y laboral.

Este modelo tradicional de la familia, que se ha basado en la exclusiva dedicación de las mujeres al ámbito del hogar y, en consecuencia, en su dependencia con respecto a los hombres, ha dejado de ser un modelo único. Las modificaciones jurídicas que han introducido en España el divorcio, la posibilidad de adopción por mujeres solas y el matrimonio homosexual, así como los avances médicos en materia de reproducción, han dado lugar a un incremento en los derechos y libertades individuales, que implican la formación de nuevos núcleos familiares, aceptados por la sociedad con toda normalidad.

Entre ellos tenemos que destacar el de las familias con un solo progenitor o cabeza de familia, que son mayoritariamente encabezadas por mujeres. El que una mujer se plantee una vida plena y autónoma, en el sentido que desee, incluyendo la decisión de tener hijos, biológicos o adoptados, y pueda llevarla a cabo es una consecuencia del avance en el reconocimiento de los derechos de las mujeres y ya no supone un rechazo social ni tener que enfrentarse a situaciones de discriminación.

Uno de los nuevos modelos son las madres solteras por elección… ¿Se sabe en qué porcentaje ha crecido este modelo de familia?

Es muy difícil saber el porcentaje exacto de crecimiento del número de mujeres que han optado por ser madres en solitario. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística muestran que más de 377.000 mujeres en España encabezan familias monoparentales. Dentro de este colectivo, se encuentran mujeres divorciadas, viudas o separadas, pero más de 81.000 lo han elegido por decisión propia. En 2002 solo 33.000 mujeres se encontraban en esta situación.

Estos datos ponen de manifiesto que se ha producido un proceso de “empoderamiento” de las mujeres que ahora son dueñas de sus vidas, y contradice de manera evidente el clásico estereotipo de que el principal objetivo de las mujeres era contraer matrimonio.

Este modelo de familia se siente discriminado… afirman que las familias monoparentales sufren un profundo olvido por parte de las Instituciones. Desde el Instituto de la Mujer, ¿en qué forma se apoya a estos modelos de familia?

Las acciones destinadas a apoyar a las familias monomarentales han constituido y siguen constituyendo un objetivo prioritario para el Instituto de la Mujer, junto con otros colectivos que se encuentran en situaciones de especial dificultad.

Hay que contemplar, por ejemplo, a las mujeres que nunca han trabajado y que al divorciarse se encuentran con escasos recursos, sin experiencia laboral y al cargo de sus hijos e hijas. Por ello diseñamos programas que favorezcan su inserción laboral. También tenemos en cuenta a las familias monomarentales como colectivo preferente en las convocatorias de subvenciones.

¿Por qué existen ayudas a otros modelos familiares como las familias numerosas y las monoparentales nunca cuentan?

No estoy de acuerdo con que no cuenten. Aunque si es cierto que las familias numerosas han tenido apoyos desde hace más tiempo, en épocas en que era la situación más generalizada.

Sin embargo, en los últimos años, con el incremento de la diversidad de tipos de familias, se han impulsado políticas y acciones que tienen en cuenta esa diversidad. En concreto, las Comunidades Autónomas han puesto en marcha un conjunto de iniciativas para apoyar a las familias, incluso en algunas de ellas con desarrollo normativo específico, como es el caso de Cataluña, País Vasco o Castilla y León. Otras convocando ayudas pero, en ambos casos, siempre se da especial atención a las familias monoparentales y monoparentales.

No existe una Ley de Familias Monoparentales. ¿Cree que es necesaria?

La regulación destinada a protección de las familias ya se incluye en la normativa que ordena cada materia específica, por lo tanto la existencia de una ley distinta para cada modelo familiar no sería muy práctico, y aunque contamos con la Ley de Protección a las Familias Numerosas desde el año 2003, esta norma recoge el tradicional apoyo a este tipo de familias, como he comentado anteriormente.

¿Cómo se puede apoyar para que las madres solteras puedan ser familia numerosa con dos hijos como las viudas/viudos, no sean grabadas fiscalmente como en la actualidad o sean aceptadas en igualdad ante la adopción y los tratamientos reproductivos en la Seguridad Social?

Es cierto que hay ahora mismo situaciones que no están contempladas, probablemente porque son situaciones nuevas, que se han incorporado a nuestro panorama social y familiar. Los mecanismos políticos y administrativos no son tan rápidos para adaptarse a esas nuevas situaciones y se producen desajustes que después se van corrigiendo.

Es la misma situación que ocurre, por ejemplo, entre las parejas de hecho y los matrimonios. Poco a poco, y según ha crecido su presencia en nuestra sociedad, dejan de ser casos excepcionales para convertirse en una forma más de convivencia y con ello se va produciendo una equiparación en la mayoría de los aspectos.

En todo caso, el objetivo de este Gobierno es trabajar para que todos los modelos de familia y las distintas necesidades que presentan estén protegidos de una manera homogénea.