A Celia Amorós, en su Homenaje

Autoría: Margarita Borja

Muy querida Celia:

Habría sido una gran alegría para mí poder participar en tu Homenaje y darte un sentido abrazo, pero me resulta imposible viajar  en estas fechas.
Acuden  a mí recuerdos concretos de intervenciones tuyas y momentos de amistad feminista compartida, con una nitidez que me conmueve.

Vuelvo al contexto de nebulosas e inquietudes en que me debatía con relación a las tramas sociales, familiares y  personales que atrapaban mis ansias de libertad personal y social, como a tantas de nosotras, y  registro situaciones concretas de aquellos años. Acuden con su propia salsa escénica porque actuaron como linternas, permitiéndome iluminar zonas de oscuridad y temor, que, al fin, me atreví a recorrer.

El primer recuerdo pertenece al Seminario que impartiste junto con Emilce Dío durante  el  Congreso internacional Feminista que organizamos en Alicante en 1992. Lo titulamos, recordarás, “el pacto”. Los distintos sistemas de entramado del funcionamiento patriarcal que expusiste y complementó Emilce refiriéndose a su zona de afectación subjetiva intransferible – por no llamarlo  zona de catástrofes múltiples-  explicaban con todo pormenor el comportamiento del elenco paterno-filial masculino ¡¡en mi propia familia!!…

De tu intensa sistematización de esos procesos,  recibí la mejor herramienta política para poder desenmarañar tan diabólica situación y transformarla en activismo feminista y, con el tiempo, en material personal de creación.

Unos meses después cenamos juntas en El Espejo en Madrid. Quise ofrecerte el collage, “aplicado” a tus tesis, de mi realidad biográfica, de mi proceso de emancipación, y, en paralelo, del camino de escritura y dirección escénica que inicié entonces, y en el que sigo.

El segundo recuerdo se origina de otro Seminario que impartiste para nosotras en 1993, a poco de llegar de la Cumbre de mujeres en el Poder celebrada en Atenas, de la que salió la Declaración de la Paridad. Celebrábamos también el Bicentenario de Vindicación de los Derechos de la mujer de Mary Wollstonecraft  y el torneo de coplas que ligasteis Amelia y tú en un bareto de Alicante que se llamaba la Revolica, expresaba la euforia que nos llevaba en ala y nos hacía sentir fuertes y “en-redadas”: Nieves y Elena Simón, Emilia Caballero, Isabel Rodes, Rosa María Rodríguez Magda, Alicia Herrera, Paz Espejo, Teresa Molina, yo misma, y….tantas otras compañeras tan activas en campos profesionales distintos donde éramos “la feminista”; o con un poco de suerte las “dos”, o como mucho “tres” feministas en un sector. Esa energía colectiva que disfrutábamos y la capacidad dialéctica de tus y también vuestras teorizaciones, nos proveía de fuerza para actuar. Y así, después de que nos transmitieras la experiencia de Atenas, yo me lo pensé algunas veces hasta que puse la Declaración encima de la mesa del Director del Aula de Cultura de la CAM, anunciado sin rodeos que a partir de ese momento yo iba a aplicarme el cuento, cumpliendo en los programas que realizaba con el porcentaje de paridad varones/mujeres, que las políticas reunidas en Grecia estipularon entonces como una alternancia balanceada del 40/60 por cien de cada sexo. Carlos Mateo me dejó hacer, incluso fue convenciéndose de que  existían mujeres en todos los campos de la intelectualidad, el arte  y la cultura con plena capacidad de llenar el sillón de los oradores. Brillante capacidad feminista. Antes de atreverme con ese gesto yo me había dedicado a rastrear las memorias de diez años del Aula de Cultura, para dotarme de razones.  Sólo constaban como invitadas a participar en los actos culturales y espectaculares, de la muy activa Aula de Cultura, una antropóloga, Marta Moia y a una pedagoga, ambas en un Congreso de educación,  más algunas, pocas,  cantantes de música clásica o algunas de las actrices afamadas del momento, recuerdo por ejemplo a Nuria Espert.

Me alargo, querida Celia, pero necesitaba decirte que esa segunda toma de decisiones con relación a mi vida profesional, que adopté  después de las inyecciones de teoría y clarividencia feminista que recibí de ti, inauguró para mí otro definitivo espacio de activismo de fondo.  Desde hace más de quince años, lo comparto intensamente, y muchas veces conmovida, con mis compañeras teatreras de todo el ámbito más que español, iberoamericano. Lo compartí  también con colegas poetas, en varios años a caballo del cambio de siglo, y, ahora mismo, con algunas de las compañeras con quienes he cofundado en Madrid  una nueva Asociación “para la igualdad de género en la cultura”, que se llama Clásicas y Modernas. La hemos levantado después de haber impulsado juntas en 2006 el artículo sobre las mujeres en la creación y producción intelectual y cultural, que se incluyó en la Ley de igualdad de 2007.

Termino ya, pero a este relato le faltaría algo si no recordara que organicé  en la Universidad de Alicante, con las primeras académicas formadas por ti, la extensión de tu, vuestro Seminario Feminismo e Ilustración. Rosa Cobo, Ana de Miguel, Luisa Posada, Alicia Puleo, Cristina Molina, se encargaron de trasladarnos los resultados de vuestro importantísimo trabajo de investigación, a nosotras y, como es mi caso, también a nuestras hijas, y a las amigas de nuestras hijas, que ya eran universitarias.

Mi propia hija, y sus amigas, las tres actrices conmigo por aquel entonces,   a la vez que alumnas en la Universidad de Alicante, llevaron a cabo uno de los primeros trabajos de campo de investigación con perspectiva feminista en sociología. Nada me complace más que comprobar que tenemos valiosas continuadoras.
Dejo para otro momento, si pudiéramos vernos en Madrid, o quién sabe dónde,  el  jugoso relato de anécdotas del período de tres años en que estuvo rodando por los teatros de Argentina y España “Olimpia o la pasión de existir”. Olimpia,de Gouges, por supuesto.
Hoy llega ya el momento de despedirme escribiendo con todo el cariño, por lo muchísimo que he recibido de ti y me constituye, la hermosa palabra
¡¡¡… GRACIAS,  querida Celia…..!!!

Marga Borja
Autora teatral y directora de Sorámbulas. Alicante, 9 de Mayo 2010

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Homenaje a Celia Amorós el 15 de Mayo a las 16,00 horas en el Museo de Arqueología c/ Serrano 13 Madrid, durante el Congreso Internacional «Feminismo investigación y práctica política» , organizado por el Instituto de Estudios Feministas de la Universidad Cumplutense de Madrid conmemorando el 20 aniversario de su fundación.

Información: instifem@rect.ucm.es