Afganistán

Autoría: Itzíar Elizondo

El premio de periodismo Julio Anguita Parrado, que otorga el Sindicato de Periodistas de Andalucía en homenaje al periodista fallecido en Irak hace siete años, acaba de ser otorgado, a la periodista catalana Mónica Bernabé que trabaja en Afganistán. En su discurso de agradecimiento, la galardonada recuerda que el actual régimen está en manos de los señores de la guerra fundamentalistas que tuvieron aterrorizado al país entre 1989 y 1996, y que se posicionaron en el poder cuando las tropas internacionales derrocaron al régimen talibán. En la actualidad esos antiguos señores de la guerra (peores que los talibanes, en palabras de la periodista) están en el Gobierno afgano y controlan más de la mitad del Parlamento. Los vicepresidentes, Mohammad Qasim Fahim y Karim Jalili, son dos de los principales criminales de guerra del país. Estos fundamentalistas han instaurado el código de familia chií, por el que las mujeres no pueden salir de casa sin el permiso del marido. «Cuando vas a un hospital, y ves que no hay agua corriente y a menudo tampoco hay electricidad, y que las mujeres, tras parir, tan solo tienen treinta minutos para limpiarse como pueden, arreglar a la criatura e irse porque hay otra mujer que espera para dar a luz y no hay sitio para todas, te das cuenta, y les aseguro, que el problema de las mujeres afganas no es para nada el burka», remarca Bernabé. La comunidad internacional está apoyando a un régimen totalitario que nunca traerá la paz y el progreso a su país. En lo que va de año ya han muerto casi 400 civiles, esas víctimas de las que nadie habla y a las que muy pocos importan. Afganistán es otra pesadilla sin sentido en la que se metieron las potencias occidentales y cuya salida es difícil a corto plazo. «Espero que los gobiernos de los países que tienen tropas en Afganistán, en vez de enviar mas militares, hacer declaraciones de buena voluntad y organizar conferencias internacionales, algún día escuchen por fin a la población afgana», sentencia la periodista.