Declaración de las organizaciones feministas y de mujeres sobre los preocupantes y muy limitados resultados de la 56ª sesión de la comisión de la Condición Jurídica y social de la Mujer de Naciones Unidas

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Nosotras/os, las y los abajo firmantes, organizaciones e individuos de todo el planeta, estamos alarmadas/os y decepcionadas/os porque la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer de Naciones Unidas (CSW por su siglas en inglés) fracasó en la adopción de conclusiones convenidas durante su 56ª sesión. Este fracaso desprecia el importante trabajo, energía, tiempo y recursos que las mujeres de todo el planeta invirtieron en la 56ª sesión de la CSW. El avance de los derechos humanos de las mujeres no debería detenerse a causa de luchas políticas entre los estados. Decimos NO a cualquier re-apertura de las negociaciones sobre los acuerdos internacionales ya establecidos sobre los derechos humanos de las mujeres y llamamos a todos los gobiernos a demostrar sus compromisos para promover, proteger y respetar los derechos humanos y las libertades fundamentales de las mujeres.

Estamos particularmente preocupadas/os al enterarnos que nuestros gobiernos fracasaron en alcanzar un consenso sobre la base de salvaguardar los “valores tradicionales” en detrimento de los derechos humanos y las libertades fundamentales de las mujeres. Recordamos a los gobiernos que todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas (ONU) han aceptado que “los derechos humanos de las mujeres y de las niñas son una parte inalienable, integral e indivisible de los derechos humanos universales” tal como fueron adoptados en 1993 por la Conferencia Mundial sobre los Derechos Humanos en Viena. Los gobiernos no deben condonar ningún argumento religioso, cultural o sobre la tradición que nieguen los derechos humanos y libertades fundamentales de cualquier persona. A más de 60 años de que la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) fuera adoptada por la ONU, la relación entre los valores tradicionales y los derechos humanos continua en disputa.  Afirmamos la DUHD no sólo como ideal común de todos los pueblos y todas las naciones, sino como un criterio común de valoración de todos los valores tradicionales. La DUDH es una encarnación de valores tradicionales positivos que son universalmente sostenidos por esta comunidad de naciones y que son coherentes con la dignidad inherente a todos las personas por el hecho de ser humanas. Recordamos a los gobiernos que según la Carta de Naciones Unidas, la igualdad de género ha sido proclamada como un derecho humano fundamental. Los estados no pueden contradecir la Carta de la ONU promulgando o imponiendo leyes discriminatorias directamente o través de cortes religiosas, ni pueden permitir a ningún otro actor privado o grupo imponer su agenda religiosa fundamentalista en violación a la Carta de la ONU.

“Nadie puede invocar la diversidad cultural como pretexto para vulnerar  los derechos humanos garantizados por el derecho internacional o limitar su alcance. No todas las prácticas culturales concuerdan con la legislación internacional de los derechos humanos y, aunque no siempre es fácil identificar exactamente que prácticas culturales pueden contradecir los derechos humanos, el esfuerzo debe ser siempre modificar y/o  descartar toda práctica ejercida en nombre de la cultura que impida el disfrute de los derechos humanos de cualquier individuo.” (Declaración de Farida Shaheed, Experta Independiente sobre Derechos Culturales de la ONU, en el Consejo de Derechos Humanos en su 14ª sesión, 31 de mayo del 2010)
Entre otras cosas, es alarmante que algunos gobiernos hayan invocado los mal llamados valores “morales” para denegar la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Los derechos sexuales y reproductivos son una parte crucial y fundamental para el disfrute pleno de todos los derechos, así como también esenciales para la igualdad de género, el desarrollo y la justicia social. Las morales sociales y religiosas, y los valores patriarcales han sido empleados para justificar violaciones contra las mujeres. Violencia contra las mujeres, coerción y privación de protección legal y otro tipo de protecciones para las mujeres, violación conyugal, crímenes de honor, preferencia por los hijos, mutilación genital femenina, “dote” o “precio por la novia”, matrimonios forzados y precoces y “violaciones correctivas” de lesbianas, bisexuales, personas trans e intersex han sido plenamente justificadas teniendo en cuenta “valores tradicionales”.

Recordamos a los gobiernos que la CSW es el principal órgano normativo global dedicado exclusivamente a la igualdad de género y el avance de las mujeres con el único objetivo de promover los derechos de las mujeres en los ámbitos político, económico, civil, social y educativo. Su mandato es asegurar la implementación plena de los acuerdos internacionales existentes sobre los derechos humanos de las mujeres y la igualdad de género tal como están consagrados en la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer, la Declaración y el Programa de Acción de Viena, la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing y el Programa de Acción de la  Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, así como también en otras legislaciones internacionales humanitarias y de derechos humanos.

Exigimos firmemente a todos los gobiernos y a la comunidad internacional rechazar cualquier intento de invocar los valores tradicionales o morales para vulnerar los derechos humanos garantizados por el derecho internacional o limitar su alcance. Costumbres, tradición o consideraciones religiosas no deben ser toleradas para justificar la discriminación y la violencia contra las mujeres y niñas cometidas por autoridades estatales o agentes no estatales. En particular, instamos a los gobiernos a asegurar que la salud y los derechos humanos de las niñas y mujeres sean asegurados y reafirmados en la próxima Comisión sobre Población y Desarrollo y en  la Conferencia sobre Desarrollo Sustentable (Rio+20). Cualquier negociación internacional futura se debe encaminarse hacia la implementación de políticas y programas que aseguren los derechos humanos de las niñas y las mujeres.
Hacemos un llamado a los estados miembros de la ONU y las diversas entidades de derechos humanos y desarrollo de la ONU a reconocer y apoyar el importante rol de los grupos y organizaciones de mujeres que trabajan en la vanguardia que enfrenta los valores y las prácticas que son intolerantes con las normas, criterios y principios fundamentales de los derechos humanos.

FORO ASIA PACÍFICO SOBRE MUJER, LEGISLACIÓN Y DESARROLLO (APWLD)
ASOCIACIÓN PARA LOS DERECHOS DE LA MUJER Y EL DESARROLLO (AWID)
COALICIÓN INTERNACIONAL POR LA SALUD DE LAS MUJERES (IWHC)
OBSERVATORIO DE ACCIÓN INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS DE LAS MUJERES – ASIA PACÍFICO (IWRAW ASIA PACIFIC)
MUJERES VIVIENDO BAJO LEYES MUSULMANAS (WLUML) / CAMPAÑA ‘VIOLENCIA NO ES NUESTRA CULTURA’
MARCHA MUNDIAL DE LAS MUJERES