La violencia que no cesa

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Un año más y un día 25 de Noviembre más en el que seguir luchando para conseguir la erradicación de la violencia contra las mujeres, porque las muertes no cesan, y aunque nuestras cifras son las de un país civilizado, continúan siendo escalofriantes y muy preocupantes.

La Ley Integral contra la Violencia de Género va a cumplir próximamente cuatro años de vigencia, y se ha cumplido una parte del desarrollo de la misma, probablemente las incesantes campañas de información y sensibilización han tenido su respuesta en que el número de denuncias se haya visto notablemente incrementado, las mujeres víctimas de violencia machista conocen cada día más los recursos de ayuda y defensa y a ellos acuden para ser asesoradas y en numerosos casos para entrar en un programa de atención integral que les permita liberarse de la vida de malos tratos y encontrar un  trabajo y una vida digna y libre. Se va avanzando en el camino hacia la igualdad y aunque a veces tengamos la percepción de que es lento no nos puede desanimar porque el éxito de Leyes como ésta exige un apoyo y voluntad social completos y sin fisuras.

Con el análisis de las cifras de los últimos años, vemos el ascenso de mujeres extranjeras muertas a manos de sus maridos, a pesar de que la población extrajera supone en España un 11,3% del total de habitantes, las cifras de maltrato y de agresores están muy por encima de dicho tanto por ciento, ya que las víctimas mortales por violencia de género han pasado de un 20,8% en el año 2004 a un 43% hasta octubre de este año. Este incremento es prácticamente igual al descenso de muertes de mujeres españolas, que han pasado en el mismo periodo del 76% del total de muertas a representar un 56% en el mismo periodo.

El análisis de las cifras anteriores ha hecho que se esten estudiando hasta posibles modificaciones en la Ley de Extranjería, para permitir que las mujeres inmigrantes víctimas de violencia de género puedan denunciar a su agresor sin miedo a ser expulsadas por no tener permisos de residencia o de trabajo, algo que les impedía dar ese paso en muchas ocasiones, ahora estas víctimas quedarán protegidas con la documentación adecuada, y así podrán trabajar sin necesidad de depender de los papeles del agresor, en caso de haber llegado a España por reagrupación familiar.

Un año más un día más para seguir luchando por  atajar esa lacra social que es la  violencia machista contra las mujeres.