Masculinidades y estereotipos en Cuba

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La mañana gris del viernes 10 de junio de 2011 fue recobrando sus colores pasteles tras el enriquecedor debate que se dio, a las 10:30 am, en el aula 5 de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de la Universidad de la Habana(UH).

El encuentro consistió en la presentación de los resultados parciales de una investigación sobre la interiorización de los estereotipos de género en el estudiantado universitario de la capital cubana, la peculiar mirada indagadora que una joven canaria nos ofrece del tema es todo un aporte al estudio de las masculinidades en Cuba. Es por eso que Miriam Apeles Díaz Díaz, maestrante del Instituto Universitario de Investigación de la Paz y los Conflictos de la Universidad de Granada nos confesó que se sintió cómoda en el ambiente de diálogo que se creó allí con el Coordinador General de la Red Iberoamericana de Masculinidades, Julio César Gonzáles Pagés, y algunos integrantes del Grupo de Estudio de Masculinidades en Cuba, también estudiantes de la UH.

El trabajo de Miriam se apoyó, técnicamente en la aplicación y análisis de una encuesta a una significativa muestra (1) de estudiantes universitarios de primer año de su carrera, y de entre 18 y 19 años de edad. La encuesta consistió en un conjunto de estereotipos de género agrupados en seis dimensiones (2), presentados en forma de afirmaciones categóricas y que los sujetos de prueba deberían indicar si estaban o no de acuerdo con ellas.

Los estereotipos de género operan a nivel del imaginario popular y son una traba para la equidad en la socialización de las relaciones de género. A la joven investigadora le interesa tratar los estereotipos como construcciones sociales, que se pueden transformar, y se adhiere al uso del término relacionado cómo básicoen la construcción de la identidad; a tono con esto, y precisamente porque los estereotipos moldean la forma de pensar tanto de hombres como de mujeres nos acotaba: “…más allá de nuevas masculinidades, hablo de nuevas identidades de género”.

De los resultados que adelantó, llama la atención los altos niveles de respuesta positiva ante los estereotipos, sobre todo en los relacionados con las emociones y sus formas de expresión(3) Al mismo tiempo nos despierta preocupación que los hombres encuestados presenten esos estereotipos de género,interiorizadosen mayor medida.

En el debate se volvió sobre el tema del compromiso epistemológico con la sociedad, y el papel profiláctico de las Ciencias Sociales. En esa tónica es que Miriam recomendaba, concluyendo, la necesidad de un programa de educación emocional que catalice ese cambio de visión que se viene gestando a nivel mundial, y que promete ser formativo de nuevas y más justas identidades de género.

Notas:

1-50 hombres y 50 mujeres de la UH, y las mismas cifras en la CUJAE, con un total de 200 personas encuestadas.

2-A. Cuerpo, B. Comportamiento Social, C. Competencias y Capacidades, D. Emociones, E. Expresión Afectiva, y F. Responsabilidad Social.

3-D. Emociones, y E. Expresión Afectiva.