Planteamiento de feministas en resistencia Honduras

Autoría: Feministas de Costa Rica en Resistencia contra el Golpe de Estado en Honduras

Queremos hacer del conocimiento de ustedes que a raíz del golpe de estado en Honduras, las organizaciones de mujeres y feministas de Honduras nos hemos conformado en una red de resistencia feminista. Reconocemos que pese a la fragilidad democrática existente en Honduras antes del golpe, el marco institucional nos permitía el diálogo, la interlocución, la negociación y la incidencia para la consecución y la vigilancia de políticas públicas para reducir las brechas de desigualdad entre hombres y mujeres. El marco jurídico y de políticas públicas de Honduras, al igual que en todos los países, lo hemos logrado por el esfuerzo y empeño nuestro y de otras mujeres, nuestras ancestras, que son el ejemplo a seguir para avanzar hacia la ciudadanía plena de las mujeres. Lo anterior ya no es posible. Y no es posible porque tenemos en apariencia 3 poderes del estado independientes, que en la práctica, especialmente en los últimos días, se han mostrado como uno solo, todos ellos, bajo la égida y el control de quienes financiaron y apoyaron el golpe. No hay independencia de poderes, no hay garantías ciudadanas, no hay reconocimiento de que esto es un golpe, no hay reconocimiento del malestar que han generado y del terror que están sembrando.

En un contexto donde el ordenamiento institucional ha sido quebrantado por la clase política y por los militares, con el apoyo de las corporaciones de medios de comunicación, las iglesias católicas y evangélicas y la empresa privada, manifestamos nuestra condena a este régimen golpista y dictatorial y el no reconocimiento a cualquier acción impulsada por ellos. Sabemos que esta decisión pone en riesgo nuestra integridad como personas, como grupo y también la integridad de nuestras organizaciones. Queremos advertir que actores/as claves que fueron artífices del golpe y que ahora detentan posiciones de mayor poder, se han opuesto de manera frontal a los derechos humanos de las mujeres, teniendo especial relevancia la actuación de miembros Opus Dei, quienes actualmente forman parte activa y vigorosa del régimen de facto.

Hacemos un llamado de alerta ante el cariz que están tomando los acontecimientos con el aumento de la presencia y participación militar en la esfera pública y del gobierno, a la vez que se está orquestando una campaña mediática que advierten de una supuesta agresión extranjera, lo que daría lugar a un “baño de sangre” en el país. Interpretamos que estas declaraciones anuncian un alto riesgo de medidas represivas violentas a las manifestaciones pacíficas en contra del régimen de facto y enfáticamente solicitamos una mayor presencia de organismos y activistas de derechos humanos en Honduras.

En ese sentido afirmamos que se requieren esfuerzos y acciones que vayan más allá de la condena al golpe político-militar y del apoyo moral al pueblo hondureño y especialmente a las mujeres. Requerimos de parte de la comunidad cooperante y de los mecanismos para el avance de las mujeres en la región respuestas firmes y contundentes que en la práctica se traduzcan en el no reconocimiento a este régimen golpista dejando en suspenso cualquier tipo de alianza y de cooperación, ya sea técnica o financiera, con cualquiera de la instituciones gubernamentales actualmente secuestradas, específicamente en lo relacionado a la promoción de la equidad entre hombres y mujeres.

Hacemos esta demanda, acorde con las medidas tomadas por los más importantes organismos internacionales y regionales, ONU, OEA, debido a la persecución de la que ya estamos siendo objeto por el simple hecho de disentir con el régimen de facto. Queremos aclarar además que nuestro disenso no está relacionado en lo absoluto con alguna afinidad con el presidente Manuel Zelaya o con su equipo de gestión del poder ejecutivo. Nuestro disenso se basa exclusivamente en la necesidad de tener un orden institucional coherente con la Constitución de la República y con el respeto a las garantías que de ella emanan. Nada de eso existe actualmente en Honduras.