¿Somos invisibles?

Autoría: Xarxa Dones Les Marines

¿Somos invisibles?

La historia de las mujeres es una historia reciente. Tradicionalmente ignoradas, hemos vivido esta historia al lado del hombre pero muestra trayectoria ha sido transparente. Siglos enteros de civilización, guerras, hambrunas y epidemias, el nacimiento de ciudades o vidas campesinas bajo el feudalismo, se han contado sin incluir a las mujeres como sujeto histórico. No es que ellas fueran inactivas o estuvieran ausentes de los acontecimientos, simplemente, fueron omitidas sistemáticamente de los registros oficiales.

Esta óptica excluyente de la mitad de la humanidad  ha hecho que la inercia presentara visiones de mujeres en la historia solo con perfiles de acompañamiento, sumisión ó duramente masculinizados. Reinas (Dª Urraca, Petronila de Aragón, Isabel la Católica) consortes (Isabel de Valois, Germana de Foix, Isabel Farnesio). Lucrecia Borgia, Agustina de Aragón. Por el camino quedan grandes conocidas y desconocidas que la patina del tiempo se encarga de ocultar. Nombrémoslas para que existan. Lingüistas, filosofas, matemáticas, astrónomas, políticas, escritoras, compositoras: Matilde de Magdeburgo, Beatriz de Nazaret, Margarita Porete, Hipatia de Alejandría, Ada Byron, Nannerl Mozart, Hatshepsut de Egipto, Clara Wieck, Olivia Sabuco, Cecilia Böhl de Faber, Teresa de Jesús, Aurora Dupin…

Es preciso contar la historia de nuevo, tal y como ha transcurrido. Dando a las mujeres su verdadera dimensión, sacándolas del silencio que le niegan los libros, dándoles el protagonismo real que tuvieron y recuperando el espacio social y personal que les pertenece por ser el 50% de la humanidad.

Nuestras antepasadas fueron las primeras botánicas que dieron nombre a especies, variedades de plantas y a  las zonas donde se cultivaban; las primeras químicas porque horneaban la cerámica, el barro, el esmalte y creaban mezclas cosméticas; ellas aprendieron a relacionar los hechos astronómicos, las fases de la luna o el ascenso de las estrellas con las estaciones del año y la producción de vegetales. Las propiedades medicinales de las plantas, su secado, almacenado y mezcla. Las mujeres desde siempre y en todas las culturas han sido curanderas, cirujanas y parteras.

Además de su aportación para sostener el hogar como madres y cuidadoras, han realizado una importante labor en el desarrollo político, científico, social y económico y que la historia –escrita por hombres- ha invisibilizado.

La sociedad actual en la que vivimos nos revela cambios de incuestionable magnitud que están modificando la estructura social, los valores y las necesidades de las personas. Las mujeres están ahí, en las instituciones, crean, investigan, dirigen orquestas, películas, logran records y demuestran que su capacitación es igual o superior, en muchos casos, que la de sus compañeros varones. De hecho ahora representan el 2.3.% de la presidencia de cámaras de comercio, industria y navegación, 1.4 en mandos de fuerzas armadas y 14.2% de altos cargos del Banco de España. Un 63.2 de los jueces son mujeres. La presencia en la universidad es imparable.

Con estos datos, las mujeres que hemos sido las “reinas del hogar”, estamos reinando en otros espacios públicos. Mejor dicho, nos estamos haciendo visibles, porque aunque en inferioridad de condiciones, siempre estuvimos presentes.

Por ello, la discriminación de la mitad de la población mundial en la sociedad es totalmente injusta y debe contar con las mismas oportunidades de reconocimiento y desarrollo social y personal que la otra mitad del mundo.

Recordar un día al año esta discriminación no es suficiente, las declaraciones internacionales no son suficientes, la creación de un Ministerio de Igualdad no es suficiente, si no viene acompañado todo ello por un profundo cambio cultural en el que se difuminen los exclusivos y excluyentes roles tradicionales del hombre cazador y la mujer procreadora. Nombremos, reconozcamos y apoyemos cualquier iniciativa, gesto o acción que vuelva visibles a las mujeres a lo largo de la historia para conocer la realidad cotidiana y actual de nuestra vida.