Uso torticero del S.A.P.

La Fiscalía de Valencia ha abierto diligencias de investigación tras recibir una denuncia colectiva sobre las amenazas y coacciones que están recibiendo los niños y los padres que tiene la custodia, que acuden a los Puntos de Encuentro Familiar por parte del personal e esos centros, utilizando para esa coacción el llamado “Síndrome de Alineación Parental –SAP.

He aquí unas cuantas manifestaciones para tener muy en cuenta.
• “No obstante, a pesar de la difusión y popularización de este pretendido síndrome en nuestro país, el SAP no ha sido reconocido por ninguna asociación  profesional ni científica, habiendo sido rechazada su inclusión en los dos grandes sistemas diagnósticos de salud mental utilizados en todo el mundo, el DSM-IV de la Asociación Americana de Psiquiatría, y el ICE-10 de la Organización Mundial de la Salud. Según una declaración de 1996 de la Asociación Americana de Psicología, no existe evidencia científica que avale el SAP, criticado dicha institución el mal uso que de dicho termino se hace, especialmente en los casos de violencia de genero”  (“Guía de Criterios de Actuación Judicial frente a la Violencia de Género”. Consejo General del Poder Judicial, pg. 129)
• “Resulta cuanto menos paradójico que, en un tiempo actual en el que se ponderan las buenas prácticas basadas en la evidencia científica, el SAP esté siendo aplicando con facilidad (una de sus cualidades reseñada por Gardner) en nuestros juzgados. Parten de medidas supuestamente científicas desde estos juzgados, al tiempo que se mantienen al margen de todo control ético al que sí están sometidos por ley los profesionales de la salud. Desde esta asociación científica consideramos por todo ello que el sistema judicial debe revisar el empleo del SAP y sus medidas, que bajo el reclamo de «terapéuticas» sólo pueden generar daño psíquico y perversión del uso de la ciencia”. (Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. Vol. XXVIII, fasciculo2, n. 104, 2008)
• El SAP no ha sido reconocido por ninguna asociación profesional ni científica, habiendo sido rechazada su inclusión en el DSM-IV por la Asociación Americana de Psiquiatría, y en la CIE-10 de la OMS. Estas y otras instituciones que priman los objetivos clínicos y de investigación, basan la inclusión de una nueva entidad diagnóstica en la existencia de sólidas bases empíricas, no cumpliendo el SAP ninguno de los criterios necesarios. Según una declaración de 1996 de la Asociación Americana de Psicología (APA) no existe evidencia científica que avale el SAP. Esta Asociación critica el mal uso que de dicho término se hace en los casos de violencia de género. En su informe titulado la Violencia y la Familia, afirma: «Términos tales como «alienación parental» pueden ser usados para culpar a las mujeres de los miedos o angustias razonables de los niños hacia su padre violento». La Guía de Evaluación para jueces de los casos de custodia infantil en contextos de violencia doméstica, editada por el Consejo nacional de Juzgados Juveniles y de Familia, creado en EE.UU. en 1937, advierte en su edición de 2006 sobre el descrédito científico de dicho síndrome. La «popularidad» e invocación que de este denominado síndrome se está realizando en los últimos tiempos, y las (calificadas como) peligrosas consecuencias que está llegando a tener en relación con los procesos de separación y divorcio, llevaron a que en diciembre de dos mil siete un muy numeroso grupo de solventes profesionales de Medicina y Salud Mental suscribieran un manifiesto «ante el fenómeno psicológico-legal del pretendido «síndrome de alienación parental», en el que, entre otras afirmaciones, se expresa de forma contundente que la «ideología que sustenta el SAP es abiertamente pedófila y sexista», siendo un instrumento de peligroso fraude pseudo-científico, que está generando situaciones de riesgo para los niños, y está provocando una involución en los derechos humanos de los menores y de sus madres …Los riesgos de la asunción de esta teoría y de la práctica de la terapia indicada por su creador y seguidores han sido igualmente advertidos por la Asociación Española de Neuropsiquiatría («La construcción teórcia del Síndorme de Alienación Parental de Gardner (SAP) como base para cambios judiciales de la custodia de menores- Análisis sobre su soporte científico y riesgos de su aplicación»). Son cada vez más numerosos los profesionales de la psicología y psiquiatría que valoran la formulación del síndrome como un modo más de violencia contra la mujer, y que recuerdan que «La ciencia nos dice que la razón más probable para que un niño rechace a un progenitor es la propia conducta de ese progenitor. Etiquetas como el «SAP» sirven para desviar la atención de estas conductas (Dr. Paul Fink) y olvidan que la ambivalencia o el rechazo hacia un progenitor puede estar relacionada con muchos factores diversos» (Dr. Gaber) que no son del caso ni reseñar ni examinar en esta resolución; sin embargo, su imputación y formulación está sirviendo para culpabilizar a las madres de conductas «anormales» de los hijos. )Audiencia Provincial de Vizcaya, sección 6ª, sentencia 256/2008)
• Juristas y sociedad civil ante el fenómeno psicológico-legal del pretendido “síndrome de alineación parental” (SAP) 1.  El SAP no es fruto de un síndrome científico sino la descripción sesgada y tendenciosa de un fenómeno que se da en el ámbito legal, interpretada bajo lo parámetros de una ideología patriarcal. 2.- los pretendidos criterios diagnósticos son nulos lógica y científicamente porque no se correlacionan con ninguna patología identificable y jurídicamente inaceptables por parciales y porque constituyen una ficción de un síndrome inexistente. 3.- el SAP crea un efecto perverso al invertir el principio de la carga de la prueba sus criterios proponen silenciar los abusos sexuales y malos tratos a menores. y adolescentes de serios prejuicios a favor del presunto abusador. 4.- la intervención terapéutica que recomienda el SAP supone una coacción legal y no un tratamiento médico. 5.- La ideología que sustenta el SAP es abiertamente pro-pedófila y además sexista, esto ultimo, supone conculcar el principio constitucional de no discriminación por razón de sexo 6.- el SAP carece de aceptación general y no ha sido sometida a revisiones “peer-review” para constatar la fiabilidad y validez  del mencionado síndrome  .7.- fiscales y jueces americanos se definen en contra del SAP. en estados unidos se ha iniciado un fuerte y decidido movimiento para impedir su admisibilidad como prueba en juicio.

Por todo ello consideramos necesaria y urgente una respuesta de los gobiernos, de la sociedad civil y de los/las juristas:
Proporcionando información auténtica sobre el pretendido Síndrome de Alienación Parental, formación adecuada a los/las profesionales sobre cómo abordar los conflictos familiares que se describen, y a todos aquellos profesionales que intervengan por cualquier razón técnica (asistencia, intervención en los Juzgados, equipos psicosociales, etc.…) con menores y familias en procedimientos que versen sobre custodia y/o procedimientos penales relativos a malos tratos y/o abusos sexuales.
Finalmente denunciamos que el fin último del SAP, es utilizar la justicia como medio para obtener la legitimación que le niega la comunidad científica. (Manifiesto 21 enero 2007. Firmado por numerosas asociaciones de juristas y psicólogos, así como por `prestigiosos especialistas)
• Un manifiesto similar ha sido firmado por numerosos profesionales de Medicina y de Salud Mental (13 de octubre de 2007)
Conclusión. O los profesionales de eso centros –también algunos de los equipos psicosociales de los Juzgados- no saben leer (algo que niego), o tienen una muy escasa comprensión lectora (algo que es posible) o son profesionales muy poco profesionales (no están al día en su profesión), o “juegan” a ser “unos genios de la psicología (no son conocidos en mundo científico), o se dejan llevar de unos cuantos “charlatanes de feria”, alguno de los cuales tiene sentencia condenatoria por maltrato a la mujer.
Confío en la Fiscalia, Y confío en que los responsables máximos de los Puntos de Encuentro tomaran buena nota y pondrían las cosas en su sitio.