Victimas de maltrato y ayuda

Autoría: José Antonio Burriel

Las especiales características de la mujer victima de violencia de genero (ambivalencia ante su situación de maltrato, tendencia al silencio, disminución de la conciencia del riesgo, desprotección, dependencia, baja autoestima, etc.) dificultan en muchas ocasiones las actuaciones previstas en las normas legales parea la erradicación de la violencia, la persecución del delito y la recuperación integral de la mujer.

Resulta “normal” que la mujer no acuda a la jurisdicción penal en demanda de ayuda, las cifras negras así lo atestiguan. Resulta, asimismo, “normal” que muchas mujeres retiren las denuncias presentadas, incumplan las ordenes de alejamiento, etc. Una respuesta a tales actitudes hay que encontrarla en las expectativas de muchas mujeres ante la actuación judicial; esperan ayuda para recuperar la familia, la relación de pareja, para continuar con su “historia personal y familiar”. Pueden ser conscientes de la realidad delictual de su pareja, aun cuando en ocasiones disminuyen esa culpabilidad sobre todo en delitos menos graves o esporádicos. Sin embargo, y a pesar de esa minusvaloración de la acción violenta y de la actitud de la pareja, desean una intervención oficial para recuperar una vida de acuerdo con la normalidad.

Una efectiva tarea de prevención en el tema de la violencia de genero, violencia contra las mujeres, no puede circunscribirse únicamente evitar nuevas agresiones, que también. Una tarea efectiva de prevención debe dirigir sus objetivos a la ayuda a la mujer para que, respetando sus decisiones libres y persales, ésta salga de “la esclavitud que supone la violencia de género y recuperé su dignidad personal familiar y social. Una prevención que no se queda en tareas de sensibilización social, sino que debe avanzar al encuentro personal de aquellas mujeres que sufren violencia, aun cuando sientan esa violencia e un modo ambivalente y nebuloso. Ese acercamiento a las mujeres que sufren violencia de género puede ayudar a rebajar las cifras negras, facilitando su atención protección.

No se puede olvidar, asimismo, un hecho normal: las mujeres acuden a los organismos oficiales para pedir ayuda, una ayuda que solicitan incluso cuando el acto de la denuncia no lo tengan en el horizonte de su decisión libre. ¿Que hacer? Hay que encontrar una solución, hay que encontrar una vía intermedia entre el silencio y la denuncia e inicio del procedimiento.